martes, 25 de agosto de 2015

CRITERIOS PARA ELEGIR UN TELÉFONO MÓVIL SOSTENIBLE

Uno de los aspectos determinantes a la hora de establecer una vinculación entre sostenibilidad y tecnología es la obsolescencia programada por la que todos los aparatos electrónicos que adquirimos tienen fijada una fecha de caducidad en la que dejarán de funcionar; en el caso de los teléfonos móviles, suele coincidir con la finalización de los periodos de permanencia, portabilidad, etc. que exigen las compañías. 
Aceptando de antemano esta premisa, ¿Qué criterios podemos plantearnos a la hora de adquirir un nuevo teléfono móvil?
La sostenibilidad puede ser abordada en distintos aspectos, desde los éticos (como el origen y proceso de los materiales empleados en su fabricación) hasta las posibilidades de reposición de piezas y reciclado de los aparatos.
CRITERIOS ÉTICOS
Desde el punto de vista ético, se han de tener en cuenta los criterios de la producción de metales como el oro, platino o coltán, así como a las condiciones de semi-exclavitud en las que se extraen, y de las que se derivan consecuencias ambientales y sociales en las zonas de extracción. Existen indicadores como el que encontramos en la página  la Huella de Esclavitud (Slavery Footprint) donde nos responden a preguntas como: ¿cuántos esclavos trabajan para ti?
En este aspecto iniciativas como las de FairPhone están consiguiendo poner en el mercado alternativas basadas en el comercio justo de aparatos electrónicos, llevando términos como “ético” o “sostenible” al consumo de la tecnología.
Su principal filosofía es la responsabilidad en cuanto al proceso de producción y creación, que tiene en cuenta todos los recursos empleados y personas implicadas.
Se eligen materiales “libres de conflictos”, sin sufragar a organizaciones militares.
Existe un fondo añadido a los costes con el fin de que los trabajadores implicados en la producción y búsqueda de materiales, puedan resolver problemas y necesidades en temas relacionados con las condiciones de vida, el trabajo, los sueldos o la educación.
El diseño es abierto, su comercialización está abierta al público y sus mecanismos de producción se explican claramente en las especificaciones del proyecto.
Está liberado y con el bootloader desbloqueado para que cualquier usuario pueda utilizarlo.
Se puede elegir el sistema operativono se incluye ni el cargador ni otros accesorios como los auriculares con la idea reducir la producción de residuos inútiles, ya que la mayoría de usuarios ya cuentan con un cargador y con el conector microUSB presente en el dispositivo.
El dispositivo se puede desmontar con facilidad  a modo de un teléfono modular. Todos los componentes, incluidos los menores (cámara, altavoces, micrófono, puerto USB) se pueden sustituir sin más complicaciones que un destornillador.
No está apoyado por ninguna marca potente, ni tiene un aspecto técnico que lo haga destacar Es básicamente un smartphone basado inicialmente en Android 4.2 y sus especificaciones son básicas: CPU quad-core MediaTek 6589, pantalla qHD de 4,3 pulgadas, cámara posterior de 8 Mpíxeles, 16 GB de capacidad, batería intercambiable y ranura microSD.
REPOSICIÓN DE PIEZAS
La idea un teléfono ampliable o reparable “por piezas”, es un planteamiento que puede mitigar la obsolescencia programada. En 2013 Google anunció la puesta en marcha del llamado Proyecto Ara, que tiene como objetivo el desarrollo de un smartphone modular consistente en un armazón básico donde poder ir sustituyendo piezas a medida que se rompen o se quiere cambiar las características. 
El proyecto, presentado en el Mobile World Congress en 2015, sigue el mismo concepto modular (a modo de piezas de Lego) que fue explorado anteriormente por Phonebloks con el fin de minimizar los residuos electrónicos; finalmente ambas empresas se unieron y Google con su equipo de Android se encarga del desarrollo del proyecto.
Se desarrollan en una plataforma de hardware abierto, con componentes que una vez ensamblados dan lugar a un smartphone  personalizado. El usuario puede elegir la pantalla para acoplar a su smartphone (o reemplazarla si sufre alguna avería), Se pueden seleccionar la cámaras, la memoria o la batería que mejor se adapte al uso, etc. La base es un chasis de dos caras en las que encontramos conectores e imanes donde ensamblar los módulos.
REUTILIZACIÓN Y RECICLAJE
Para la reutilización,  los mercados de segunda mano pueden ser una buena solución. El reciclaje es viable técnica y económicamente; lo único que no se recupera de un teléfono móvil es la batería, el resto de componentes se puede reciclar para obtener los materiales que los forman, además de los plásticos, el cobre o el estaño se encuentran también en cantidades mínimas, el oro o el paladio o coltán.
En España los consumidores pagan, dentro del precio de cada producto, una cantidad destinada al reciclaje; es una obligación del fabricante garantizar este proceso para financiar a las organizaciones que se ocupan del tema.
Dentro de Recyclia se encuentra la fundación Tragamóvil, dedicada específicamente a reciclar móviles y que en 2014 gestionó 372.000 kg de móviles y periféricos de telefonía; paralelamente  a esta actividad se organizan iniciativas con incentivos para recogida de estos aparatos.