lunes, 7 de marzo de 2011

RICHARD BUCKMINSTER FULLER: EL VISIONARIO DEL SIGLO XX

"Si el éxito o el fracaso de la vida en este planeta dependiese de quién quieres ser tú, y de qué es lo que quieres hacer, ¿quién querrías ser? ¿Qué querrías hacer? “
 Richard Buckminster Fuller(1895-1983)

Si entendemos por visionario alguien que es capaz de anticiparse a los problemas y sugerir soluciones con décadas de adelanto, Richard Buckminster Fuller indudablemente lo era; temas como el cambio climático o la desaparición de los recursos naturales y energéticos, actualmente sin resolver, ya preocupaban a Fuller hace más de ochenta años.
No es fácil saber quién era realmente Buckminster Fuller, ya que su vida se oculta detrás del mito de un personaje que él mismo estuvo encantado de alimentar
Durante su vida, Fuller buscó respuesta a la pregunta “¿Tiene la humanidad una posibilidad de sobrevivir final y exitosamente en el planeta Tierra y, sí es así, cómo?” A partir de esta pregunta, empieza a explorar los principios de la eficiencia energética y la eficiencia de materiales en los campos de la arquitectura, la ingeniería y el diseño.
Preocupado por la sostenibilidad y por la supervivencia humana en el sistema socioeconómico actual, fue optimista acerca del futuro de la humanidad; definía la riqueza en términos de conocimiento como la «capacidad tecnológica de proteger, criar, apoyar y acomodar todas las necesidades de la vida», siempre basándose en el análisis de la condición de lo que él denominaba «Nave Espacial Tierra»
Fuller nunca tuvo miedo a los fracasos, y su curiosidad constante le hizo acercarse a multitud de disciplinas. Su pasión por crear un sistema alternativo de geometría le abre la puerta del que sería su mayor éxito técnico y creativo: las cúpulas geodésicas. Trabajó de manera simultánea en los planes y proyectos que abarcaban desde casas, coches, barcos y juegos hasta transmisores de televisión. A su labor como investigador y maestro en numerosos colegios y universidades a partir de 1948, se une la publicación de numerosos tratados sobre geometría y filosofía, ciencia y temas sociales.
Lo que convierte a Fuller en una figura especialmente relevante es la impresión de que lo más importante de su obra no fueron sus propuestas concretas para reinventar la casa, el coche o la ciudad, sino su capacidad para forjar ideas inspiradoras y transformadoras que se dejan sentir ahora en incontables lugares. Dos de los conceptos más contemporáneos de nuestro tiempo, "sostenibilidad" e "innovación", estaban presentes en su lenguaje
Desde su muerte en 1983 la importancia de sus descubrimientos, radicales inventos, y propuestas se ha acentuado con la constatación de que los recursos del mundo no son infinitos y deben ser manejados con la mayor economía y la atención.
Propuso una nueva clase de diálogo fluido y fértil entre la ciencia, el arte y la tecnología, y planteó que el mejor maestro de los creadores y el más eficiente de los diseñadores debía ser la naturaleza.

En el campo de la vivienda, su primer experimento fue la torre 4D, torre de apartamentos de peso ligero y prefabricada de varios pisos que se entregarían en cualquier lugar del mundo transportada por una “aeronave"
Partiendo de su concepción de la vivienda como “maquinas para vivir”, Fuller va más allá y la define como “un sistema para satisfacer las necesidades humanas de protección contra los elementos, privacidad e higiene”, buscando soluciones que se presten a su producción en masa, según él solo así se podrían reducir los costos y hacer el producto asequible a la mayor parte de la población.
El proyecto 4D consiste en una torre con las áreas habitacionales suspendidas de un mástil central. La razón por la cual propone suspender los pisos es para lograr una estructura más ligera y fácilmente transportable de la fábrica al sitio de erección. La planta de los pisos en la Torre 4D era hexagonal y todos los servicios estaban incorporados al mástil que también tenía un molino en la cúpula para captar la energía del viento. En la selección de materiales Fuller demostró su gran capacidad para innovar: el mástil era de aluminio, mientras que las paredes, ventanas y techos eran de plástico (materiales relativamente nuevos en esa época)
Un sistema central de circulación de aire surtía la ventilación y calefacción de cada unidad; otro sistema central de aspiración y de aire comprimido facilitaba la limpieza. De noche, la luz era proyectada dentro del mástil y la iluminación llegaba a cada ambiente por medio de un sistema de espejos y prismas.
Cada estructura tenía tanques para agua, sistema séptico y fuente propia de energía, comportándose de una manera autosuficiente.
El concepto de transportar las unidades por dirigible era una extensión de su interés en artefactos aéreos. En 1927 ya anticipaba cómo, en un futuro próximo, las aeronaves facilitarían el transporte a cualquier punto del planeta, sin necesidad de transbordos
Esta idea no paso de la fase de anteproyecto, pero Bucky, como le llamaban sus alumnos, no se desanima y desarrolla en 1929 la versión de vivienda unifamiliar del edificio 4D, a la que denomina la casa Dymaxion.4. El nombre de Dymaxion (dinámico y máximo) fue acuñado por el vendedor Waldo Warren, quién después de escuchar hablar a Fuller durante dos días, ideó un sinfín de combinaciones de silabas sacadas de su vocabulario altamente idiosincrásico; finalmente encontró la palabra que le parecía reflejaba la personalidad de Fuller.
Ésta vivienda es básicamente un piso de la estructura 4D, suspendido un par de metros sobre el nivel del terreno, de tal manera que permite estacionar automóviles bajo el área habitacional.

Tras la entrada de los Estados Unidos de América a la Segunda Guerra Mundial, Fuller planteó al gobierno la necesidad de convertir la enorme industria aeronáutica militar en una con propósitos civiles, y a fines de 1944 previno la demanda de vivienda que se produciría con el retorno de las tropas al concluir la guerra, y propuso desarrollar un proyecto para la producción de vivienda en fábricas de aviones. De esa manera, las fábricas continuarían funcionando crearían empleos, y la demanda para viviendas sería satisfecha al mismo tiempo.
El gobierno aceptó la propuesta. Al igual que los diseños de vivienda 4D y Dymaxion, la casa Wichita era de forma circular y la estructura íntegra estaba suspendida de un mástil central; pero esta vez la vivienda estaba próxima al terreno y anclada al mismo.
Describiendo el concepto de la casa Wichita para la revista Fortune, en abril de 1946, Fuller reitera su convicción de que si vamos a proveer vivienda digna para todos, "el albergue tendrá que ser producido industrialmente en grandes cantidades"
En 1928, había concebido un coche volador con alas inflables que se modificó en los años posteriores en un vehículo de carretera simplificando la parte posterior la cual se levantaría en una elevación aerodinámica En 1933 presentó sus planes para las tres ruedas del coche Dymaxion con dirección trasera y tracción delantera propulsado por un motor Ford.
En concepto y diseño este automóvil era muy diferente a otros de la época. La primera versión del automóvil fue construida en 1934: el vehículo era totalmente aerodinámico y parecía el fuselaje de un pequeño avión al cual le faltaban las alas.


Fuller se convenció de la necesidad de elaborar un Mapa del Mundo en el que se pudiera ver el mundo entero de una vez, Este Mapa del mundo fue su intento de resolver el problema de representar un mundo esférico sobre una superficie plana, con escala real, verdadera dirección y configuración correcta. Se trata de una proyección de la esfera terrestre sobre un icosaedro, lo cual minimiza la distorsión al aplanar el globo terrestre, por lo que la representación de las masas terrestres es más exacta.
Además forma los 20 triángulos del icosaedro de tal manera que la continuidad de la masa terrestre es evidente y, consistente con su ideología, no pone ninguna frontera política: el mundo sin fronteras. Este mapa es conocido como el Dymaxion Air Ocean World Map (Mapa Mundial Aire Océano Dymaxion)
La base de su gran descubrimiento, la cúpula geodésica fue su investigación en el campo de la geometría
En el ámbito universitario Fuller enfoca sus energías en la investigación de la geometría estructural. El estudio de volúmenes lo lleva al tetraedro, el cual es la estructura más estable y más resistente a la compresión. También estudia la esfera, el volumen con la relación más alta entre volumen contenido y superficie, y con mayor resistencia a la presión interna. Combinando 20 tetraedros se forma un icosaedro, el cual se aproxima a la esfera. Para mayor aproximación a la esfera se pueden truncar las puntas del icosaedro Este tipo de estructuras presenta la mejor relación entre volumen, contenido y resistencia, puesto que las fuerzas se reparten de manera pareja por toda la estructura. Fuller llamó a este tipo de estructuras: estructuras geodésicas. Las estructuras geodésicas6 son un ejemplo por excelencia de la máxima eficiencia en uso de materiales: la esencia de la filosofía de diseño de Buckminster.

Sus estructuras geodésicas llaman la atención en los ámbitos de la arquitectura y la ingeniería y en 1953 Fuller es comisionado para diseñar un domo para cubrir un patio redondo al centro de un edificio que se estaba proyectando para la Compañía Ford. El área por cubrir tenía 30 m de diámetro. Un domo convencional de acero de esas dimensiones hubiera pesado 160 toneladas, mientras que el domo geodésico peso solamente ocho toneladas y media.
Para la Trienal de Milán, en 1954, Fuller presentó un domo de 12 m de diámetro construido de cartón corrugado. Las instrucciones de ensamblaje estaban impresas sobre el mismo cartón. Una vez en el sitio, el cartón fue cortado, doblado y engrapado para ensamblar el domo. Casi todas sus facetas tenían ventanas triangulares, permitiendo que el interior estuviera bien iluminado y creando una vista muy interesante desde el exterior, particularmente de noche.


Hacia fines de la década de los años cincuenta y en la década de los sesenta, empezaron a surgir domos por todo el mundo con dimensiones de 50, 100 y más metros de diámetro. Más de dos mil domos se construyeron en esos años.
La estructura geodésica que se convirtió en un icono de su época fue la utilizada para el pabellón de los Estados Unidos en la Feria Mundial de Montreal de 1967 (Expo 67), el colaborador principal para esta obra fue el arquitecto japonés Shoji Sadao, quien trabajaba en la oficina de Fuller en esa época

Sus inquietudes quedan reflejadas en su obra literaria, algunos de sus libros, como “Sinergética: Exploraciones en la Geometría del Pensamiento” o “Manual de Instrucciones para la Nave Tierra” nos dan una idea del compromiso social de sus pensamientos.


En 1938 publica el libro Nine Chains to the Moon (Nueve cadenas a la luna), en el que expone sus ideas de cómo la tecnología debe ser puesta al servicio de la humanidad, pues para él es la función primaria del diseñador. En este libro Fuller despliega su manera de pensar poco convencional con conceptos como el que las materias primas deberían ser alquiladas por los usuarios; este concepto es análogo a lo que hoy en día se conoce como reciclaje. Fuller parte de una base filosófica mucho más profunda: los recursos del planeta no le pertenecen a ningún individuo, corporación, nación o generación, por lo tanto, estos recursos deben ser utilizados de tal manera que no sean consumidos.
A fines de los años sesenta y principios de los setenta Fuller proyecta una ciudad de 200 000 habitantes totalmente autónoma que igual podría estar sobre la tierra o flotar sobre el agua, este proyecto no paso de fases preliminares
Sostenía que el diseño debe resolver no imponer, desde su punto de vista cualquier esfuerzo que no llenara estos requisitos no era diseño, era sencillamente arte.
Sus soluciones han tendido a ser vistas como ciencia-ficción lo que le ha restado aceptación.
Sin embargo, Bucky no buscaba aceptación; buscaba soluciones tecnológicas a necesidades humanas.
Su genio era su visión, la inquieta mente que poseía, y la facultad para relacionar lo que para otros no es evidente.
Su arquitectura barata, sostenible y nómada ha influido al movimiento de arquitectos humanitarios y activistas
Fuller escribió más de veinte libros, consiguió veintisiete patentes de sus inventos y recibió 47 doctorados honoris causa, además de numerosos premios. Fue nominado a Premio Nobel de la Paz en 1969 y murió de 1983 a los 88 años




sábado, 9 de octubre de 2010

YAZD. EL CONTROL CLIMÁTICO DE LAS CIUDADES DEL DESIERTO IRANÍ

Siempre me ha interesado y es algo que considero fundamental, el hecho de que se conozca y se entienda de una manera clara, como la inmensa mayoría de los avances tecnológicos en el campo del control climático tienen su base en los principios pasivos de la arquitectura ancestral y nuestra tecnología actual lo que hace simplemente es aplicar estos principios.
Actualmente, algunos profesionales de la arquitectura presentan sus proyectos como “bioclimáticos” en un afán de erigirse como abanderados de la modernidad ecológica; yo misma he empleado en más de una ocasión el término de “arquitectura bioclimática” para definir algunos de mis proyectos. Con el paso del tiempo he comprendido que hacer una arquitectura lógica y sensata no tiene porqué etiquetarse y máxime si entendemos que los primeros invernaderos lo desarrollaron los romanos, que el acceso al sol se hizo un derecho legal bajo el Código de Justiniano en una ley aprobada en el siglo VI d.c., que en la antigua Pompeya las casas patios se regían por ordenanzas que controlaban la masa térmica, o que los primeros techos verdes son los Jardines Colgantes de Babilonia.
Desde el auge de los acondicionadores de aire después de la Segunda Guerra Mundial, los arquitectos comenzaron a alejarse de las técnicas de enfriamiento pasivas y empezamos a ver las cajas cerradas de hormigón sustituyendo los sistemas de ventilación de la arquitectura vernácula.


Los edificios en las regiones desérticas iraníes siempre fueron construidos de acuerdo a las condiciones climáticas específicas del lugar; trampas de aire, techos arqueados, depósitos de agua, bóvedas, arcos, estanques y lechos de agua, se convierten en refrigeradores que controlan eficazmente la temperatura en el interior de las construcciones.
En el marco de estas ciudades desérticas, se encuentra la ciudad de Yazd, provincia de Irán que ocupa un área de 72,342 kilómetros cuadrados, y colinda por el norte y el oeste con Isfahan y con los desiertos de Kavir-e-Loot,Kavir-e-Namak y Dasht-e- Kavir; su situación unida a la poca precipitación pluvial dan a la provincia un clima extremadamente árido. La diferencia de temperatura día-noche es muy grande y el aire tiende a ser muy seco todo el día.
Yazd, localizada en la parte central de Irán, se considera una especie de oasis en medio del desierto, siendo una de las ciudades persas más antiguas, y su arquitectura, una de las más tradicionales de la zona.
El análisis de los elementos arquitectónicos de la ciudad de Yazd representa una referencia para entender el funcionamiento climático de las ciudades del desierto.

Calles estrechas e irregulares y altos muros de adobe, contribuyen a que estas ciudades puedan soportar las temperaturas extremas del lugar. Los edificios están interconectados unos con otros y cerrados todos ellos por altos muros de adobe que además de protegerlos de los rayos solares, permiten ampliar los espacios habitables situando los pisos por debajo del nivel de la calle y evitando así que la planta superior sobresalga del muro perimetral. El entorno de la ciudad está completamente cerrado para evitar que los fuertes vientos y tormentas penetren en ella y sus calles principales se enfrentan a la dirección del viento.
Los altos muros maximizan la sombra en el suelo y el calor de la luz solar directa se minimiza con pequeñas ventanas que no se enfrentan al sol.
Tipológicamente los edificios se estructuran alrededor de un patio interior central con cúpulas que cubren zonas interiores de piscinas o lechos de agua que servirán para enfriar el aire y contribuir a la refrigeración de la casa.



Los muros y techumbres se recubren con una mezcla de lodo y paja aunque las cúpulas se suelen realizar de ladrillo para su mayor protección externa.
Los pisos están semienterrados o enterrados (siempre por debajo del nivel de la calle) y la adaptación al clima se integra realizando una vida regida por las estaciones: de esta forma los habitantes de la casa utilizan diferentes lugares durante el día o la noche, o bien durante el invierno (lado sur) y verano (lado norte, bodega y techo).
El uso común de formas curvas, cúpulas y bóvedas en todas sus variantes viene determinado por su geometría que no permite un calentamiento mayor al no incidir los rayos solares perpendicularmente sobre toda la superficie.
El concepto de “la arquitectura hacia dentro” y en el empleo de elementos arquitectónicos como malqafs, badgires, mashrabiyas, salsabil, taka, iwan, shaan, son la base de los logros bioclimáticos conseguidos en estas edificaciones.
Desde el Kabishkan, o ático,  se suele controlar toda la casa y generalmente se van construyendo como “nidos” en las cuatro esquinas del patio interior.

Pero quizá, los elementos más característicos y que confiere un sello distintivo del lugar son los malqafs y badgires, torres o captadores de viento que se elevan sobre las cubiertas presentando un fascinante paisaje de chimeneas. Estas trampas de aire o torres de viento, que se vienen utilizando en esta región desde el año 3000 a.d.c., son dispositivos arquitectónicos tradicionales persas realizados para crear ventilación natural en los edificios.
Las trampas de aire existen en la mayoría de las casas y se erigen como elementos simbólicos que representan la personalidad y estatus del dueño de la casa diferenciándose unas de otras por su tamaño y decoración. Es algunas regiones donde la elevación del viento es diferente podemos ver trampas de aire en distintas altura de la casa.

El captador de viento puede funcionar por varios métodos, En el más común, la badgir, es una estructura con forma de chimenea situada por encima de la casa con huecos que se abren o cierran en función de la dirección de los vientos que son aspirados hacia dentro; un lecho de agua proporcionado por qanats en la parte inferior hace que el aire se enfríe antes de ser distribuido por toda la casa. En las casa antiguas, se disponía de bancos realizados de ladrillo y cubiertos por alfombras alrededor del lecho de agua y este era el lugar donde los habitantes pasaban las horas más calurosas del día.


El aire entra por los huecos de la torre, en la parte inferior existe otra cavidad con agua, la diferencia de presión entre la zona alta y la baja produce que el aire circule de arriba abajo humedeciéndose por el agua de la parte inferior
El principio de funcionamiento de la trampa se basa en el cambio de la temperatura del aire y la diferencia de peso dentro y fuera de ésta, que impulsando a modo de succión, hace que el aire fluya en el fondo o en la parte superior. La circulación del aire en varios puntos del edificio se ajusta al abrir o cerrar las trampillas.
El espesor de las paredes, las torres o trampas de viento y la correcta dimensión de los orificios en las viviendas son los elementos claves para conseguir el sistema de control climático.
El manejo correcto de estas chimeneas no solo cambia la temperatura del aire sino también su humedad generado por el depósito de agua situado en la parte inferior de la trampa
En un ambiente sin viento o una casa sin agua, un captador de viento funciona como una chimenea solar Se crea un gradiente de presión que permite que el aire caliente menos denso viaje hacia arriba y escape por la parte superior.

Y a partir de aquí, de estos principios, toda una "arquitectura del viento", desde grandes edificios como la "Torre Turbina" en Tokio de Richard Rogers, hasta pequeños artilugios comerciales para generar energía.

viernes, 13 de agosto de 2010

LA ARQUITECTURA DE PAPEL


Los materiales derivados de la celulosa como papeles, cartones, libros, etc., son la base de muchos e interesantes proyectos en el campo de la arquitectura, el paisajismo y la escultura. Quiero destacar algunos ejemplos en cada una de estas artes que no son más que una pequeña parte de lo que en la actualidad se ésta realizando con este material. 
Arquitectura: la obra del arquitecto japonés, Shigeru Ban. 
Paisajismo: “El Jardín de la Connaissance”, proyecto presentado por el paisajista berlinés Thilo Folkert en colaboración con el canadiense Rodney Latourelle en el Festival Internacional de Jardines de Metis, Quebec. 
Escultura: “Escáner”, obra de Matei Kren en el Museo de Arte Moderno de Bolonia. 
Mucho se habla de arquitectura sustentable, clima, reciclaje, materiales ecológicos etc. En Japón, el arquitecto Shigeru Ban, lleva décadas realizando estructuras (para obras efímeras o permanentes) de tubos de cartón. El cartón es un material barato y fácilmente reemplazable, además, los tubos pueden fabricarse de longitud, diámetro y grosor que se deseen, pero al no haber sido utilizados nunca como elemento estructural, Shigeru Ban, tuvo que empezar realizando pruebas de resistencia del material hasta obtener las autorizaciones pertinentes para poder emplearlo en la construcción. 
La obra más representativa de éste arquitecto fue el pabellón de Japón en la exposición Hannover 2000, donde el objetivo era mostrar el desarrollo sustentable en unos pabellones que justifiquen desde el punto de vista ecológico el aporte de materiales nuevos, ya que éstos se desmontarían 6 meses después de su inauguración. El cartón empleado en el pabellón fue recogido en Alemania y reciclado al finalizar la exposición. 
Pero al margen de ésta obra, la trayectoria y los proyectos de Shigeru Ban, merecen un repaso: 
Escuela Primaria. Hualin, Chengdu, China, 2008. Fue un proyecto de colaboración entre las universidades japonesas y chinas que participaron en el diseño y la construcción de aulas temporales en las escuelas afectadas por el terremoto de Sichuan en mayo del 2008. Estas instalaciones se construyeron con tubos de papel, material barato, reciclable, reutilizable y fácilmente disponible en la zona. Alrededor de unos 120 voluntarios japoneses y chinos trabajaron en la construcción desarrollando métodos sencillos y planes adaptados a personas no cualificadas. Se construyeron tres edificios (nueve aulas) que se terminaron en nueve días aproximadamente.
Puente. Remoulin, Francia, 2007. Diseñado como evento de verano para la temporada turística, cerca de Pont du Gard, acueducto romano en Nimes (Francia), declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Los arcos del puente de tubos de papel son de la misma dimensión que los del piedra de Pont du Gard, para darle armonía al conjunto.

Salón de usos múltiples. Odawara, Kanagawa, Japón, 1990. Encargo del gobierno de Odawara para conmemorar el cincuentenario del municipio; en principio se pensó en un edificio de madera que se descartó por problemas de presupuesto y plazo. En el espacio de 1300 m2 se emplearon 330 tubos de papel de 525mm de diámetro, 15mm de espesor y 8m de largo. En los espacios entre tubos se coloca vinilo transparente para filtrar la luz natural.
Biblioteca de un poeta. Zushi, Kanagawa, Japón, 1991. Construida en el anexo de una vivienda, en opinión de su propietario “una biblioteca de papel es lo mejor para alojar libros de papel”. Los tubos son ligeramente más pequeños que los utilizados en Odawara. Los techos de las estanterías laterales de la sala son estructuralmente independientes de los tubos de papel y vuelan sobre el piso absorbiendo la carga horizontal. Las estanterías con material aislante y acabado exterior fueron fabricadas en un taller.
Casa Libro. Lago Yamanaka, Yamanashi, Japón, 1995. Este fue el primer proyecto en el que tubos de papel fueron autorizados para su uso como base estructural de un edificio permanente. Diez tubos de papel soportan la carga vertical y los ochenta interiores soportan las fuerzas laterales. Las articulaciones cruciformes de madera se sitúan en las bases de las columnas que están ancladas por tornillos a la zapata. Los tubos de papel exterior que rodean al patio están al margen de la estructura y sirven de pantalla. Los tubos de cartón pueden protegerse del agua con un recubrimiento de cera y soluciones de poliuretano, pero en este caso las columnas de cartón se situaron en el interior. En el proyecto se realizaron los cálculos sobre la resistencia a compresión, tracción y flexión de los tubos así como las pruebas de resistencia del cerco de madera que fija los tubos a los cimientos de hormigón y la respuesta a la humedad de los tubos.

Viviendas de carácter temporal. Construidas para victimas de terremotos en Japón, Turquía y la India. 
Kobe, Japón, 1994 . La base está formada por cajas de cerveza y sacos de arena y las paredes con tubos de papel; para el aislamiento se emplea una cinta de esponja impermeabilizante con soporte adhesivo que se encuentran entre los tubos de papel de las paredes. La unidad es fácil de desmontar y sus materiales son fácilmente eliminados o reciclados. 
Kaynasli. Turquía, 2000. Basado en el refugio de Kobe, se aplicaron algunas mejoras para encajar en la zona geográfica de Turquía. Las dimensiones de las unidades fueron diferentes para adaptarse a las medidas estándar de la madera contrachapada del país; el aislamiento se incrementó insertando papel de desecho triturado dentro de los tubos de las paredes y fibra de vidrio en el techo
Bhuj, India, 2001. Para la base en lugar de cajas de cerveza se utilizó escombros de los edificios derruidos cubierto de barro tradicional, para el techo se aplicó bambú a las bóvedas de crucerías y a las vigas rematado con cañas locales y sábanas de plástico
Cúpula. Osaka-cho, Gifú, Japón 1998. Se construye para alojar trabajos de carpintería de obras de construcción que requieren un recinto cerrado para protegerse de las inclemencias del tiempo pero a la vez es una estructura fácil y autosuficiente en el montaje. Dado que los tubos de papel no podían ser curvos, el arco se dividió en módulos. La estabilidad lateral se logra mediante el uso de madera estructural. Cada panel de madera contrachapada es atravesado por un círculo a fin de permitir el flujo de luz natural a través de paneles de policarbonato ondulados que cubren la cúpula. Para reducir la expansión y contracción de los tubos de papel por la humedad, se impermeabilizan con líquido de uretano. Los extremos de los tubos de papel y las uniones se cierran entre sí para transferir las cargas y reducir los momentos de flexión.

En el otoño de 2004, Shigeru Ban Arquitectos de Europa estableció un estudio temporal en el balcón del sexto piso del Centro Pompidou de París. Su objetivo: la casa del equipo del Centro Pompidou-Metz para la duración del proyecto. El espectacular arco está cubierto con una membrana impermeable de PTFE (Poly-Tetra-fluoro etileno), el mismo material que cubrirá el Centro Pompidou-Metz y se basa en un sistema de costillas cilíndrica, con 29 arcos espaciados a lo largo del edificio. La estructura temporal se divide en diferentes áreas funcionales: hall de recepción, área de trabajo, zona de relajación y talle




 

“El Jardín de la Connaissance”, es la obra que Thilo Folkerts y Rodney Latourelle presentan Quebec en el Festival Internacional de Jardines de Metis 2010.
Thilo Folkerts es arquitecto paisajista, maestro, escritor y jardinero, fundó la oficina 100Landschaftsarchitektur en Berlín en 2007, ha realizado jardines temporales y permanentes en toda Europa; Rodney Latourelle es un artista canadiense, escritor y diseñador, con sede en Berlín. 
Al introducir el libro como un material en el jardín, Jardín de la Connaissance ofrece un marco cultural sugerente al examinar los procesos de transformación inherentes a la naturaleza. Invoca la relación mítica entre el conocimiento y la naturaleza. Los libros se apilan para formar paredes, habitaciones y plazas, y parcialmente se sumergen en la tierra. Su deterioro se ve estimulado por hongos que crecen en descomposición dentro de los libros, ocho variedades de setas se cultivan dentro de los libros lo que acelera el deterioro del paisaje, 
El jardín se convierte en una sala de lectura sensual, una biblioteca, una plataforma de información, una invitación a un reino de provocación del saber.

Matej Kren, considerado uno de los más grandes artistas eslovacos contemporáneos, desarrolla desde los años 90 una serie de intervenciones en varios países del mundo. Su obra “Escáner”, modifica de forma sistemática el espacio del museo y obliga a los visitantes a sumergirse dentro de otro espacio desplazándolo con un vértigo sensorial espectacular, El pequeño espacio dentro del edifico es modificado por una serie de espejos que provoca una alteración y desorientación para desestabilizar el sentido espacial. El espejo se convierte en una herramienta para crear ilusión y poner a los espectadores ante el problema de la percepción. Es imprescindible el significado simbólico del libro, que vincula el papel del envase al conocimiento del contenido.

BOGOLAN. LA TELA Y EL BARRO

  El Bogolan o “paño de barro” es un tejido originario de África Occidental sobre todo de Malí y Burkina Faso. Etimológicamente significa ...