martes, 3 de diciembre de 2013

LA ARQUITECTURA DE LA LUZ Y EL COLOR: LA ILUMINACIÓN

·         LA LUZ
·         EL COLOR
·         LUZ ES COLOR:  LA ILUMINACIÓN
·         LA CASA SANA: SALUD, LUZ Y COLOR
 LA LUZ
La luz es biodinámica  por lo que afecta profundamente al sistema endocrino y a través de él a todos los sistemas biológicos. La luz hace mucho más que simplemente permitirnos ver el mundo, nos ayuda a regular los niveles hormonales y los ritmos circadianos
El ciclo circadiano de la luz, noche-día, produce una estimulación cíclica de los neurotransmisores. Nuestro reloj biológico responde a la luz.

Para diferenciar la noche del día, los receptores sensibles a la luz en nuestros ojos, la melanopsina, sintonizan nuestro ciclo de sueño-vigilia  para que coincida con el día de 24 horas. Estos receptores responden a toda la luz visible, pero son más sensibles al azul,  picos de luz natural del sol al mediodía. Cuando se detecta esta luz azulada, el cuerpo responde suprimiendo la producción de la hormona melatonina que induce el sueño, y nos hace sentir alerta.  Desde el mediodía hasta el anochecer, el azul se va desvaneciendo entre la luz natural, y es reemplazado por un tono rojizo que frena la supresión de la melatonina, esto reduce nuestro estado de alerta y nos permite estar preparados para el descanso.
EL COLOR
La luz es la parte del espectro de radiaciones electromagnéticas que percibe el ser humano; comprende la luz infrarroja, que reconocemos como calor, todo el espectro visible, con los siete colores del arco iris y los rayos ultravioletas, La luz es la que nos permite ver el color.
Poseemos fotorreceptores en toda la extensión de nuestra piel que perciben las ondas electromagnéticas de la luz asociada a los colores, y se ha demostrado que son capaces incluso de variar nuestra temperatura corporal: un ambiente decorado con colores fríos como azul, índigo, violeta y verde puede bajar nuestra temperatura y uno con colores cálidos como rojo, naranja o amarillo, subirla.
De esto, deducimos que no puede ser aleatorio el color con el que iluminamos nuestras casas, decoramos las paredes, el de telas y alfombras o incluso el color de nuestros vestidos.
La percepción de los colores varía de una persona a otra. Depende totalmente de la sensibilidad del ojo, la cual es función de la longitud de onda de la radiación visible percibida.
Sobre ésta percepción influye directamente el color de la luz que actúa de manera importante sobre la sensación de confort visual asociada.
Por otro lado el color posee una temperatura o apariencia que permite  clasificarla en fría, intermedia o cálida. Para que se produzca un confort visual ha de existir una proporción adecuada  entre la temperatura del color y la iluminación.
Cuando un solo color predomina un espacio, nuestro cerebro “fabrica” el color complementario para lograr un espectro lo más parecido a la luz blanca (la más completa y equilibrada ya que incluye todas las frecuencias electromagnéticas), por esto, si permanecemos mucho tiempo observando un mismo color, hemos de colocar colores complementarios al lado para reducir los niveles de fatiga ocular y mental.

Por último, señalar el concepto de contraste  derivado de la relatividad del color. Cuando miramos un objeto de un color determinado fijamente unos segundos  y después miramos una zona en blanco, aparece un cierto colorido con la forma del objeto y con el complementario del color anteriormente visto sobre esta zona blanca, que desaparece a los pocos instantes. Este fenómeno visual se llama persistencia de la imagen o contraste simultáneo, y es por  el que los seres humanos al mover la vista unimos e influenciamos los colores de un conjunto

A nivel general estos son los principales aspectos que hemos de conocer sobre el color y la luz para poder diseñar espacios sanos donde la ILUMINACIÓN se convierta en un factor, no solo necesario y decorativo, si no en una  fuente de bienestar y confort

LUZ ES COLOR: LA ILUMINACIÓN
 En arquitectura bioclimática, para diseñar un ambiente debemos estudiar previamente la cantidad de luz biodinámica (la que produce el mismo estímulo neurofisiológico que la luz del sol), la calidad de esa luz, y especialmente su color, contraste  y distribución espacial, de acuerdo a las actividades que se vayan a realizar en cada  espacio.

En la naturaleza la intensidad de la luz va desde 10.000 lux, en un día nublado, hasta 150.000 lux, a mediodía en verano, estos valores nos reportan con una extraordinaria inyección de energía. En ambientes interiores usamos generalmente intensidades luminosas que van desde los 100-200 Lux en las estancias secundarias, hasta 300-500 lux en las principales, niveles que podemos considerar claramente insuficientes ya que para sentirnos despiertos necesitaríamos una intensidad de entre 800-1000 lux. Por otro lado nuestros ambientes domésticos y de trabajo sufren de contaminación lumínica, por exceso o ausencia de color, por deslumbramiento de luces directas o por ambientes con contraste de luz excesivo; todas estas agresiones  hieren la retina y, a través del nervio óptico, impactan en lo más profundo del cerebro.

ELECCIÓN DEL TIPO DE ILUMINACIÓN
FUENTES DE LUZ: LÁMPARAS
Las fuentes de luz (lámparas) que se comercializan, producen la luz de distintas formas:
§  Calentando cuerpos sólidos hasta alcanzar su grado de incandescencia: Lámparas incandescentes y halógenas
§  Provocando una descarga eléctrica en el seno de un gas: Fluorescentes
§  Provocando una descarga en un cuerpo sólido: (LED)
Existen gran variedad, vamos a describir las más usuales:
INCANDESCENTES
La utilización de lámparas de incandescencia es cada vez menor y ya está prohibida su venta como parte de  la acción prevista por la Comisión Europea de Cambio Climático y Energía Limpia, en sustitución por las fluorescentes compactas de bajo consumo. Esta decisión, aunque llena de controversias, como veremos a continuación, supone una reducción de emisiones de gases (dióxido de carbono CO2) y como consecuencia un ahorro energético. La mayor parte de su energía produce calor y solo el 20% se traduce en luz; reproducen bien los colores y su duración se limita a 1000 horas. 
HALÓGENAS
Las lámparas halógenas  traducen parte de su energía en calor (aunque en menor proporción que las incandescentes) por lo que su consumo sigue siendo elevado aunque menor que las anteriores en un 30%; en su momento se impusieron por su posibilidad de empotrase en el techo, sin tener en cuenta la enorme fuente de calor que emiten sobre “nuestra cabezas”.
Hay dos nuevos tipos: Las halógenas de nueva generación que se diferencian por contener xenón pero presentan la misma forma y dimensiones que las convencionales, y las  incandescentes mejoradas que tienen la forma y el casquillo de una bombilla convencional, pero llevan dentro una cápsula halógena.
Ofrecen una luz más blanca y brillante, lo que hace que permitan una perfecta discriminación de los colores y se  puede regular el nivel de luz de acuerdo a cada necesidad. Se limita su vida a 2000 horas; estas limitaciones, como veremos a continuación, se deben a cuestiones estrictamente comerciales establecidas para promover el consumo. 
FLUORESCENTES
La lámpara fluorescente  es una lámpara de descarga de baja presión que  funciona con vapor de mercurio, tiene un calentamiento reducido y su emisión de luz es de 4 a 6 veces mayor que la incandescente. Su consumo energético es bajo, y en general reproducen bien los colores; tiene una vida útil superior a las anteriores.
No dan una luz continua, sino que muestran un parpadeo que depende de la frecuencia de la corriente alterna aplicada; aunque el parpadeo no se note a simple vista, una exposición prolongada bajo estas lámparas puede causar trastornos como dolores de cabeza etc. Necesitan unos momentos de calentamiento antes de encenderse por lo que es aconsejable utilizarlas en lugares donde no se estén apagando y encendiendo continuamente.
FLUORESCENTES COMPACTAS DE BAJO CONSUMO
La principal alternativa que nos imponen a las lámparas incandescentes son las fluorescentes compactas de bajo consumo,  que consumen cinco veces menos energía que las clásicas incandescentes y pueden funcionar hasta 15.000 horas, lo que implica un ahorro energético del 80%; tienen la capacidad de convertir la energía en luz y no en calor.
Las bombillas fluorescentes emiten menos emisiones de CO2 a la atmósfera debido al bajo consumo y al ahorro en KWh (Kilovatio hora) durante toda su vida, pero a pesar de esto, desde un punto de vista biológico no se pueden considerar “ecológicas” ya que además de emitir radiaciones electromagnéticas importantes, tienen un alto contenido en mercurio, que las hace extremadamente peligrosas
Reproducen luz sin tener en cuenta los factores biológicos e impacto sobre los seres humanos, su corriente de luz no es continua y se producen destellos.
Contienen mercurio, una sustancia altamente tóxica. Si la bombilla se rompe es sumamente peligroso ya que el mercurio se evapora rápido y llega a nuestros pulmones, y a través de los nervios olfativos afecta al sistema nervioso central. Existen protocolos muy estrictos a seguir tras la rotura de una lámpara por parte de las Agencias Estatales de Medioambiente,  se recomienda salir y alejarse inmediatamente de la habitación donde se produzca la rotura, abrir ventanas y no entrar hasta pasados 15 minutos, para la recogida de restos usar guantes, mascarillas y medidas especiales de protección. Realmente ¿merece la pena? 
En los siguientes documentales podemos ver el peligro de este tipo de lámparas y las pautas e intereses que han llevado a su comercialización masiva.


Simulacro de roturas en guarderías infantiles alemanas, pueden  verlo en el siguiente enlace:
LED
Las lámparas LED no emiten radiación infrarroja ni ultravioleta y no contienen mercurio, por lo que tienen menos potencial para ser perjudiciales en todos los sentidos para la salud. Algunos análisis apuntan que la luz blanca que generan las lámparas LED inhibe la secreción de melatonina que regula los biorritmos del cuerpo, sin embargo este problema es evitable ya que, con esta tecnología los diferentes matices pueden ser amplificados y suprimidos en el transcurso del día para imitar las variaciones naturales de la luz del sol, manteniendo así los relojes circadianos en sincronía. Se pueden comprar de los mismos colores que las bombillas tradicionales y existen diferentes variantes en cuanto a intensidad, temperatura, color etc.
En términos generales no presentan riesgo para la salud, gastan unas 8 veces menos y tienen una vida útil mucho mayor que cualquiera de las otras.
Hemos de prestar atención al etiquetado de las lámparas que compramos
En su embalaje existen códigos que nos indican el nivel de reproducción cromática, el tono de la luz o temperatura de color. Por ejemplo, una bombilla con el número 830 o 930 es más amarilla mientras que si es 840 o 940 es de luz blanca típica de los tubos fluorescentes. Hay variantes con reproducción del espectro total de la luz, las 965. Para crear ambientes en salas de lectura y en las habitaciones de juegos de los niños, podemos emplear la 860 o 950.
Otro aspecto importante es la clase energética de una bombilla. Una bombilla de clase A durará muchas más horas y con mayor eficiencia energética, esto tiene que ver con la calidad de sus componentes.
DISEÑO. RECOMENDACIONES DE CARÁCTER GENERAL
La iluminación, el color de la luz, la reproducción del color y la elección de los colores de una habitación, son elementos que deben combinarse con mucho cuidado.
  • Toda la casa  ha de estar, aunque sea de una forma tenue, iluminada uniformemente, el constante ir y venir por una zona sin iluminación uniforme puede causar fatiga ocular y con el tiempo poder llegar a reducir la capacidad visual.
  • Nunca iluminar una estancia con un solo tipo de luz, han de combinarse luz directa, indirecta y si es necesario especifica.
  • Nunca se ha de utilizar una fuente de luz demasiado potente, se ha multiplicar en varias fuentes de luz.
  • No colocar juntos dos puntos de luz de diferentes luminosidades.
Diferencias de luminosidad: Las diferencias entre luz puntual y luz ambiental de una estancia nunca deberán ser superiores a la relación 10/1, siendo la relación ideal de 3/1. Esta relación permite variar el ángulo de visión sin necesidad de realizar grande esfuerzos de acomodación visual, disminuyendo así la fatiga visual.

ZONAS DE TRABAJO, ESCRITORIOS Y ESTUDIOS
Generalmente se suele iluminar la mesa de trabajo y estudio con apenas un punto de luz sobre ella, lo cual es un error grave que perjudica la visión.
Se necesita combinar una luz general y una localizada para evitar la fatiga visual;  nunca se debe utilizar exclusivamente una luz directa  en la mesa de trabajo, hay que iluminar a la vez el espacio circundante, ya que la vista no se cansará si complementamos la luz localizada y la general
La luz general nunca debe ser brillante para favorecer la visión del espacio; así mismo, no debe provenir del punto central de la habitación, sino a través de una iluminación discreta con focos de luz ambiental situados en los muros o focos laterales dirigidos desde el techo.
No situar mesas de escritorio bajo ventanas
Cuando se trabaja con ordenador, se  recomienda utilizar una fuente que reparta luz desde atrás, y una directamente al teclado, para evitar problemas a la vista.
Para iluminar estantes, podemos optar por las lámparas de pinza con brazos movibles, que se dirigen hacia donde lo necesitemos.
Luminarias de apariencia de color intermedia, y rendimiento de color entre 70 y 85.
Iluminación General 200 a 350 lux (escritorios pequeños domésticos) Mesa de trabajo de 500 a 700 lux.
En cuanto al color, los predominantes en estos espacios deben de ser los azules en todas sus tonalidades; el azul es un color frío capaz de refrescar el ambiente donde se utiliza, sobre todo en tonos claros, facilita los procesos respiratorios, calma el apetito y estimula la actividad intelectual.
Los colores pálidos con factores de reflexión del 50 al 75 % suelen ser adecuados para las paredes para evitar deslumbramiento, deberán tener un acabado mate o semibrillante. Los acabados de los suelos deberán ser de colores ligeramente más oscuros que las paredes y los techos para evitar brillos. El factor de reflexión de los suelos debe oscilar entre el 20 y el 25 %.

La superficie del  techo  debe ser lo más blanca posible (con un factor de reflexión del 75 %) ya que entonces reflejará la luz de manera difusa, disipando la oscuridad y reduciendo los brillos de otras superficies.
Es importante controlar las luminarias de cada zona mediante circuitos independientes. Por ejemplo, las luminarias que se encuentren próximas a las ventanas deben poder regularse en función de la luz natural de distinta forma que el resto de las luminarias de una sala o habitación. Esto es válido para cualquier estancia.

SALÓN – COMEDOR – COCINA
COCINA
La idea es concentrar la iluminación en las áreas de trabajo, dejando otras áreas bañadas en una luz ambiente más relajante. Esto se puede lograr mediante el uso de proyectores y focos que penden sobre la zona de preparación de alimentos o empotrada en muebles superiores.
Es fundamental no cometer el error  de instalar una única luz en el centro de la cocina, ya que además de  generar sombras en las zonas de trabajo, se producirá una gran fuente de calor y radiación sobre nuestras cabezas. Las baterías fluorescentes  usuales tienen una frecuencia de parpadeo de 50 Hz, ésta pulsación óptica induce ondas cerebrales de estrés, ondas Beta, además de cansancio físico, cefaleas y fatiga visual.
Iluminación general 300 lux  y en la zona de cortar y de preparado 500-600 lux.
Utilizar y decorar con toda la gama de colores  rojizos, anaranjados o violetas que estimulan los jugos gástricos y el apetito; para cocinas el predominante debería ser el naranja o amarillo que además estimula la actividad. En cualquier caso, la elección de la tonalidad no es una cuestión tan importante como la elección de las cualidades reflectantes apropiadas de una superficie, utilizar recubrimientos o acabados mates en paredes, techos, suelos y muebles puede  evitar los reflejos.


COMEDOR
Sobre la mesa de comedor no se debe colocar una sola luminaria, la iluminación se ha de repartir en varias luminarias siempre con la precaución de que el cono emisor de luz no desborde los límites del perímetro de la mesa.
El color  predominante en este espacio han de provenir de las gamas de rojizos y violetas, la iluminación mínima sobre la mesa será de 500-700 lux
SALÓN
Al igual que en el resto de las estancias, la iluminación ha de ser mixta combinándose todos los sistemas de iluminación.
La iluminación general cenital nunca se ha de concentrar en un solo punto central de la habitación excepto si se sitúan sobre una mesa de comedor o trabajo; la iluminación general se colocará en el perímetro de la habitación dividida en varios focos regulables.
Para proporcionar sombras y acentuar la luz, se pueden colocar focos desde la pared en el perímetro de la habitación; no se deben utilizar focos de luz indirecta hacia el techo si las paredes, decoración o mobiliario son de color oscuro.
Un espacio con un techo muy bajo puede dar una sensación agobiante, se suaviza iluminando intensamente el techo; la habitación se ensanchará considerablemente, aunque reducirá su profundidad. Si por el contrario los techos muy altos, bajará su altura si no iluminamos el techo.
El color para estos espacios deben ser de la gama de violetas y grises; la iluminación habrá de sumar, la general de 100-300 lux, la indirecta (para ver la tele) de 50 lux, y la puntual en zonas de lectura de 500 lux.
Para todas las estancias será fundamental el COLOR DE LAS LUMINARIAS ya que influirá de una manera directa sobre la temperatura, la percepción del espacio, objetos etc.
Recomendaciones: 
Las paredes y los techos blancos reflejan el 60% de la luz que reciben, los suelos y las paredes oscuros no reflejan más que un 15% de la luz, y en el caso de superficies negras o mates se reduce hasta un 6%; en una habitación de paredes y techo blancas y muebles de madera claros, con lámparas ricas en radiaciones rojas del espectro, observaríamos un aumento de coloración hacia marrones de los muebles y un tono amarillento en las paredes y se conseguiría un aspecto cálido.
Si la misma habitación la iluminamos con lámparas ricas en radiaciones sobre la zona azul del espectro, se acentuarían los tonos azules y verdes de los muebles y paredes dando un aspecto más frío a la habitación.
En general, el color de las luminarias cuanto más se aproxima al blanco, mejor será el rendimiento del color y la proyección de la luz, cuanto más se aproxime al rojo, más mediocre será la reproducción del color, pero la iluminación creará un ambiente más cálido.

En cuanto al color de las estancias, el techo de la habitación parecerá ser más bajo si sus paredes se pintan de un color claro y el techo y el suelo de color más oscuro, y parecerá tener un techo más alto si las paredes son más oscuras y el techo claro.
DORMITORIOS
Como iluminación general nunca situar un único punto de luz central en la habitación sino  varios perimetrales en techo o pared
Si la iluminación general la componemos de focos dirigibles, se pueden situar en el perímetro donde están los armarios y así aprovechar para iluminar estos.
Al igual que en el resto de estancias, emplear iluminación mixta combinando todos los sistemas de iluminación
Para leer en la cama, la lámpara de la mesilla deberá de ser de brazos articulados en lugar de pantallas; las lámparas de pantalla (de pie o sobremesa) se utilizarán para iluminación ambiental.
Iluminación general de 100 a 200 lux, iluminación ambiental 50 lux, iluminación puntual para lectura, 500 lux
Los colores adecuados predominantes en estos espacios serán los verdes en toda su gama, que se asocia con la tranquilidad y la salud.;

En dormitorios infantiles los tonos verdes, azulados, anaranjados y rosas fomentan y suman todas las cualidades de tranquilidad, motivación y creatividad; es importante elegir un solo color para la decoración, empleando toda su gama, en lugar de mezclar varios colores.

EFECTOS SOBRE LA PERCEPCIÓN EN LAS DISTINTAS TONALIDADES DEL BLANCO DE LAS LUMINARIAS

El tono de blanco de la luz  es clave para los estados de ánimo y percepción del entorno, por ello, el blanco a usar es fundamental para definir el tipo de ambiente que se quieres crear.

Ámbar o Blanco Muy Cálido (de 1.500ºK a 2.900ºK)
Son luces de color ámbar, amarillas o muy anaranjadas, como la luz de una cerilla, una vela pequeña, una llama de fuego o una puesta de sol.
Crea estados de ánimo de relajación, incita al descanso y al sueño. 
Se utilizan en salas de estar pubs y bares con ambientes íntimos.
Blanco Cálido (de 2.900ºK a 3.900ºK) 
Luz levemente anaranjada, como la del sol de la tarde, el de las bombillas incandescentes tradicionales y halógenos. 
El tono de luz tranquiliza y es la que se identifica con ambientes hogareños. 
Blanco Neutro o Luz Día (de 3.900ºK a 5.500ºK) 
Es una luz blanca bastante neutra y sin color aparente, como la del sol en la mañana, 
Su tono es neutro, levanta el ánimo, mejora la productividad y realza los colores de los objetos. 
Se utiliza en cocinas, en baños, en salas de eventos, bibliotecas y oficinas 
Blanco Frío (de 5.500ºK a 7.000ºK) 
Luz muy blanca y levemente azulada, como la del sol a pleno día, la de tubos fluorescentes y las bombillas de ahorro tradicionales 
Provoca actividad pero cansa en periodos prolongados, logran más nitidez que las cálidas 
Recomendadas para áreas de trabajo industrial, vitrinas de comida y oficinas donde se requiere mucha productividad y atención. 
Blanco Muy Frío (de 7.000ºK a 9.000ºK o más) 
Luz blanca grisácea con tonos azulados, como la luz de la luna, la luz de las lámparas de xenón, pantallas de video y TV (CRT), el flash de una cámara o la luz de un relámpago. 
Es recomendable sólo para usos industriales, en situaciones donde se requiera proyectar una luz muy lejos y en algunos campos de la medicina.

sábado, 14 de septiembre de 2013

RADIACIONES NATURALES, ARTIFICIALES Y CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

En los últimos años ha aumentado vertiginosamente la investigación sobre los posibles efectos biológicos de los campos electromagnéticos de las nuevas tecnologías, incrementándose la información sobre su repercusión en la salud; casi a diario aparecen normativas de control, informes e investigaciones que piden con urgencia una legislación global. 
Al mismo tiempo, existen discrepancias en la comunidad científica y médica sobre el grado de influencia directa de las radiaciones naturales, artificiales y electromagnéticas en determinadas enfermedades, patologías y salud en general; en cualquier caso y considerando que este no un foro para esta discusión, expondremos de manera sencilla, en qué consisten estas radiaciones, la forma en que nos las encontramos en nuestras viviendas y vida diaria, las medidas que debemos tomar para neutralizar o reducir en lo posible su incidencia y las normativas que existen en los distintos ámbitos sobre el tema.

RADIACIONES NATURALES

Nada más lejos de la realidad pensar que la radiactividad, la electricidad y magnetismo son totalmente negativos y perjudiciales para la vida; los detectamos en cualquier lugar de la tierra, subsuelo y capas atmosféricas, y evidentemente en el interior del cuerpo humano. Los seres vivos hemos ido evolucionando adaptándonos a estos elementos y a sus fluctuantes cambios.
La Electricidad y el Magnetismo Ambiental. La electricidad ambiental de la superficie terrestre es el resultado de varios procesos complejos como la radiación cósmica y solar unidos a factores meteorológicos y directamente relacionada con la estructura de los suelos, vegetación, edificaciones, etc. 
Electricidad y magnetismo están estrechamente relacionados. La tierra posee un campo magnético cuyas líneas de fuerza lo atraviesan en su núcleo interior y la expanden a miles de kilómetros de su corteza; este campo varía constantemente en intensidad y fuerza. El sol irradia energía en forma de luz visible, radiación ultravioleta, infrarroja, electromagnética X, ondas de radio, microondas, etc.; estas radiaciones desencadenan corrientes eléctricas que circulan por la ionosfera generando tormentas que alteran en parte el campo magnético terrestre; esta actividad, que afecta al organismo de los seres vivos, la percibimos en forma de perturbaciones corporales; todos hemos experimentado sensaciones de pesadez y malestar en los días de baja presión atmosférica que preceden a las tormentas debido a la carga de iones positivos consecuencia del exceso de radiación solar y/o la presencia de nubes tormentosas.

El ser humano se ve recorrido permanentemente por una corriente eléctrica con una diferencia de potencial entre 170 y 220 voltios, al tumbarnos el equilibrio del campo eléctrico se modifica y los puntos del cuerpo tan solo son sometidos a una débil excitación.

Inmersos en el campo electromagnético terrestre, el cuerpo se comporta como un circuito conductor eléctrico; este campo suele ser más o menos homogéneo pero resulta deformado al situar en él un conductor aislado.
Cuando una persona no está "conectada a la tierra" (aislamientos plásticos, goma de zapatos, asfalto, pavimentos, etc.), se produce una tensión en la parte superior del cuerpo; de aquí la importancia de descalzarnos y andar sobre hierba mojada para permitir el reequilibrio eléctrico adecuado y aumentar la conductividad.
Como veremos a continuación, esta electricidad estática o carga electrostática almacenada en el cuerpo, se amplifica por factores como la calidad del aire, ionización, humedad relativa, campos eléctricos y electromagnéticos artificiales. La saturación de campos electromagnéticos y de electricidad estática genera un exceso de iones positivos, agravándose el problema en espacios cerrados y faltos de ventilación.
Los equipos e instalaciones productoras de campos electromagnéticos artificiales, los materiales sintéticos y los metales producen un ambiente electropositivo con una una sobrecarga nociva de iones positivos.
La presencia de iones positivos produce alteraciones en el equilibrio del ser humano manifestándose en forma de hiperactividad, ansiedad, agotamiento psicofísico, dolencias respiratorias, irritabilidad, tensión, hinchazón de pies y dolores articulares.
El cuerpo humano es un buen conductor y en ambientes de baja humedad relativa acumula cargas electrostáticas que dan lugar a un potencial de varios miles de voltios. La electricidad estática está recogida en RD 486/1997 que regula los valores de riesgo en función de la humedad relativa que permite la disipación de cargas en el aire.
Para descargar la acumulación de este tipo de cargas, existen soluciones sencillas pero eficientes:
  • Caminar descalzos por la tierra, hierba, césped o arena de la playa. 
  • Caminar descalzos en casa si tenemos un suelo de baldosa o terrazo. 
  • Bañarse en el mar, o en sustitución darse un baño en una bañera diluyendo sal marina en el agua 
  • Sumergir los pies en agua yodada y las duchas nocturnas son buenas formas de descarga.
Con respecto a la alteración del campo magnético, se hace significativa en las viviendas, sobre todo en las realizadas con estructura metálica, radiadores y elementos con grandes masas metálicas ferromagnéticas.


La ionización del aire es otro de los importantes factores a tener en cuenta. La electricidad atmosférica, terrestre o corporal que hemos descrito, interactúa con la estructura atómica, eléctrica y molecular del aire que respiramos, el desequilibrio iónico se produce cuando predominan los iones positivos (+) con respecto a la carga negativa. este desequilibrio se produce principalmente: 
En grandes edificios.
Por el número de personas que ocupa un local.
La deficiente ventilación.
El empleo masivo de aire acondicionado y calefacción. El aire acondicionado suele cargarse positivamente debido a la fricción del aire con las rejillas metálicas.
Humo de tabaco.
Materiales aislantes y de revestimiento.
Terminales inalámbricos.
Fibras sintéticas en decoración y vestuario etc.

Un individuo en estado de reposo presenta una descarga corporal del orden de 100 mil voltios (mV), durante una actividad física puede alcanzar 500 mV y a causa de los campos eléctricos o a las cargas electrostáticas de los materiales, revestimiento y vestuario en un entorno perjudicial puede subir hasta 10.000 y 24.000 mV; como consecuencia aparecen síntomas como dolores corporales, jaquecas, irritación en los ojos, alergias etc.
La clave para corregir esta ionización está fundamente en la ventilación y la regulación del grado de humedad.
Como veremos en próximos artículos, no hace falta recurrir (excepto en casos excepcionales) a elementos complejos y costosos existentes en el mercado (ionizadores) para paliar la ionización; con medidas sencillas como hacer “respirar” las paredes de nuestras viviendas empleando materiales de construcción, aislamientos y revestimientos adecuados podemos resolver el problema satisfactoriamente.
En este aspecto hay que tener precaución con los “ionizadores” que están en el mercado; en algunos casos lejos de resolver el problema lo amplifican, afortunadamente en este momento ya está prohibida la venta de ozonizadores inadecuados.

Alteraciones provenientes del subsuelo
Son las radiaciones que provienen, circulan y emanan continuamente de la superficie terrestre y del subsuelo, estando muy relacionadas con las variaciones energéticas, la electro-conductividad del terreno y las influencias gravito-magnéticas del sol y del resto del sistema planetario. Provienen de fallas, fracturas y fisuras del terreno, cavidades y venas de aguas subterráneas, acuíferos y gases radiactivos como el radón; esta última es la más importante y peligrosa y nos ocuparemos de ella seguidamente en un capítulo aparte.

La comunidad científica no se pone de acuerdo sobre la influencia en la salud de algunas de estas radiaciones, de hecho, las líneas de Hartmann y Curry que describiremos a continuación, no están del todo reconocidas científicamente.

A mediado del siglo pasado, el médico alemán Ernst Hartmann, inició una serie de estudios midiendo la resistencia eléctrica de las personas en distintos lugares; esto le permitió detectar la existencia de una red o malla geomagnética, compuesta por unas bandas o paredes de energía de unos 21 cm. y con una separación de 2,50 m. en sentido N-S y de 2,00 m. en sentido E-O; esta malla que cubre todo el planeta con excepción de los polos, se la conoce con el nombre de Red Hartmann. Los geobiólogos consideran a los puntos de cruces de esta red como “geopatógenos”, afirmando que si permanecemos prolongadamente sobre estos puntos (cama, lugar de trabajo etc.) se puede favorecer la evolución o aparición de enfermedades, aumentando la nocividad si coinciden con fallas geológicas y venas de agua subterráneas, donde se observa alteraciones en la emisión de radiación gamma e infrarroja.
Con los mismos criterios el doctor suizo Manfred Curry, médico especialista en alergias y fundador del Instituto Americano de Bioclimática, detectó en el año 1954, una red dispuesta en sentido oblicuo a los puntos cardinales, esta retícula magnética orientada NE-SO y NO-SE aproximadamente, de mayor tamaño que la red Hartmann, está orientada diagonalmente con respecto a ésta. Algunos especialistas sostienen la hipótesis de que esta red se forma como consecuencia del efecto dínamo dipolar y toroidal, que se establece por la rotación constante de la tierra y la generación de fuertes campos energéticos debidos a la fricción y resistencia entre la corteza terrestre y el núcleo o magma del planeta.
Al igual que en la red de Hartmann, estas zona se consideran nocivas a nivel de radiaciones. Los puntos donde se cruzan las redes de Curry y Hartmann se las consideran zonas especialmente geopatógenas.

Estas energías son bastante sutiles, muchas veces las evadimos por puro instinto; podemos comprobar cómo personas sensibles a estas radiaciones como bebés y niños pequeños, se desplazan sobre la cuna o la cama hasta conseguir un lugar alejado de estas perturbaciones. En cualquier caso siempre hemos de prestar atención a nuestra intuición, nuestro cuerpo nos señala los lugares donde nos encontramos mejor ellos serán los idóneos para colocar nuestra cama o zona de trabajo.
Las prospecciones geobiológicas se realizan con instrumentos de radiestesia y electrónicos de medición, son especialmente útiles para determinar la ubicación de una vivienda dentro de un terreno o parcela.
Gas Radón
Una de los elementos más importantes de la radiación natural provenientes del subsuelo es la contaminación por el gas radón. El radón es un descendiente de la desintegración de materiales como el Uranio y el Torio y está presente en la mayor parte de las rocas y por lo tanto en materiales de construcción.
La tasa de radiactividad de gas radón existente en un lugar depende de la estructura geológica del terreno y de la presencia de minerales radiactivos en sus rocas y sedimentos, además de diferentes factores como la permeabilidad y porosidad de los diferentes substrato, los cambios climáticos y sobre todo de las bajas presiones atmosféricas que aumentan los niveles de radiactividad emitida por el terreno, siendo más elevadas las cantidades en verano. Se concentra en las casas o habitaciones poco ventiladas o con importante aislamiento térmico.
Una vez que el gas penetra en los edificios filtrándose a través del suelo o de los materiales de construcción, tiene una vida media de 4 días, espacio de tiempo durante el cual se descompone y se transforma en polonio radiactivo que emite peligrosas radiaciones.
El radón es incoloro, inodoro e insípido, tiende a acumularse en el interior de las viviendas edificadas en zonas montañosas y ricas en uranio. Todo el tercio norte peninsular, y sobre todo Galicia, amplias zonas de Extremadura y Castilla y León (sobre todo Salamanca) y la Sierra de Guadarrama ocupan terrenos de "estirpe granítica", un tipo de roca rica en uranio y, por tanto, propicio para las emisiones de radón.

La peligrosidad de este gas, demostrada científicamente, hace que estén proliferando en nuestro país campañas de sensibilización.
En concreto, según un estudio publicado recientemente por los profesores de la Universidad de Santiago de Compostela Alberto Ruano-Ravina y Juan Miguel Barros-Dios, la presencia de concentraciones elevadas del gas en el interior de las viviendas eleva en casi siete veces el riesgo de cáncer de pulmón; la investigación gallega, realizada sobre 211 personas y publicada en Epidemiology, es el primer estudio de cohorte, un tipo de análisis mucho más sólido basado en el seguimiento de un colectivo a lo largo del tiempo, en este caso 12 años, que prueba de forma fehaciente sus conclusiones; la propia Organización Mundial de la Salud ha puesto en marcha un programa internacional para establecer medidas contra lo que considera "un grave problema de salud”.
El catedrático de Radiología de la Universidad de Cantabria Luis Quindós, que lleva 30 años trabajando en este tema, señala que es "terriblemente sencillo" evitar el riesgo con medidas de aislamiento y vías para facilitar el escape del gas, como ya han hecho otros países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Suecia o la República Checa.
Es increible y alarmante que en España la legislación, y en concreto el Código Técnico de la Edificación, no contemple el problema de la concentración del radón en los domicilios, a excepción de una somera mención en la normativa gallega; desde el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja se están emitiendo múltiples informes al entender que lo que sucede en España es que la gente “desconoce por completo el problema”. El límite de riesgo establecido por la Unión Europea es de 200 Bq/m3.

Medidas de protección
Las medidas de protección se basan en la ventilación y en sistemas para cerrar el paso del radón al interior de los inmuebles, donde llega desde el subsuelo a través de los cimientos, el material de construcción, las grietas del suelo o los huecos de las tuberías.
  • Los niveles se reducen creando una cámara de aire ventilada entre el terreno y el edificio.
  • Sellar la parte del edificio subterráneo como sótanos, garajes, bodegas, etc, rellenando cualquier grieta para presentar una barrera impermeable frente al ingreso del radón. 
  • En todos los casos lo primordial será una correcta ventilación de la vivienda. Abrir las ventanas de los pisos más bajos y en ambos lados para que se produzca ventilación cruzada y corriente de aire
  • Instalación de ventiladores que expulsen el aire hacia afuera. 
  • Mantener cerradas las puertas de acceso a escaleras y los reguladores de los tiros de las chimeneas. 
  • Evitar el uso de determinados materiales como basaltos o granitos, algunas cerámicas y hormigones y ciertos tipos de gres, que pueden ser fuente de gas radón. Si tenemos algunos de estos materiales necesitamos una buena ventilación.
  • Los casos más importante implican la instalación de grandes ventiladores y un sistemas de tuberías para sacar el radón del subsuelo del edificio.
RADIACIONES ARTIFICIALES. CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA


Como ya hemos visto, un campo electromagnético es un campo de fuerza compuesto por un campo eléctrico y un campo magnético.
Al campo electromagnético natural hay que añadir los generados por la actividad humana, son los campos electromagnéticos artificiales, producidos por: centros de transformación, subestaciones eléctricas, radares, aparatos eléctricos, antenas de telefonía móvil, redes Wi-fi, redes Wi-max, etc.
En los últimos años ha aumentado vertiginosamente la investigación de los posibles efectos biológicos de estos campos electromagnéticos, incrementándose la información de su repercusión tanto en estructuras moleculares como en los organismos receptores.

La radiación electromagnética es una combinación de campos eléctricos y magnéticos que se propagan a través del espacio transportando energía de un lugar a otro. Cuando una radiación electromagnética incide en un conductor eléctrico, hace que los electrones de su superficie oscilen, generándose de esta forma una corriente cuya frecuencia es la misma que la de la radiación incidente. De la misma forma, cuando un objeto conductor conduce corriente alterna, la radiación electromagnética se propaga en la misma frecuencia que la corriente.
El espectro electromagnético es la distribución energética del conjunto de las ondas electromagnéticas. Dentro del espectro electromagnético cabe distinguir dos regiones claramente diferenciadas: la perteneciente a la radiación ionizante y la radiación no-ionizante.

Radiaciones ionizantes; son la que tienen la suficiente energía para arrancar los electrones de los átomos convirtiéndolos en iones, permaneciendo estables los enlaces de los átomos; son partículas subatómicas cargadas y pueden estar constituidas por ondas electromagnéticas de alta frecuencia (rayos X y Gamma) y por neutrones.
Su uso en aplicaciones nucleares médicas e industriales ha sido estudiado a fondo y sus efectos conocidos, por lo que actualmente están perfectamente reguladas en cuanto a protección y aplicación con normativas de seguridad y límites de exposición sobre todo para trabajadores que se exponen a estas radiaciones.
Radiación no ionizante: Es la radiación electromagnética que no tiene suficiente energía para ionizar la materia y se clasifica en función de la frecuencia de sus campos electromagnéticos. La frecuencia de la luz visible es la línea divisoria entre la radiación ionizante y la radiación no ionizante. 
El riesgo de estas radiaciones sería menor que el de la ionizante si se respetaran los valores establecidos en normativas internacionales, cosa que, como veremos a continuación no respeta casi ningún país, empresa o compañía.
Las radiaciones no ionizantes son las que tiene mayor repercusión en la vida cotidiana y abarcan prácticamente todo el espectro electromagnético; no pueden ser percibidas por el sentido humano, a menos que su intensidad alcance valores suficientemente grandes como para manifestarse a través de sus efectos térmicos.
Para establecer los márgenes de seguridad, han de tenerse en cuenta a la vez, las longitudes de onda, la energía y la tasa de absorción específica aún dentro de un mismo tipo de radiación. Sus efectos sobre el organismo son de diferente naturaleza dependiendo de la banda de frecuencia en que nos movamos.

Fuentes de radiación electromagnética no ionizantes:

Ordenadas de menor a mayor energía, en la siguiente tabla vemos los diferentes tipos de ondas electromagnéticas:
  1. Campos eléctricos y magnéticos estáticos.( Imanes, conductores eléctricos de corriente continua, etc.)
  2. Ondas electromagnéticas de Extremadamente Baja FrecuenciaEl intervalo de frecuencias alcanza hasta 3 kilohercios. (Líneas eléctricas de corriente alterna)
  3. Ondas electromagnéticas de Muy Baja Frecuencia. El intervalo de frecuencias es de 3 a 30 Kilohercios. (Algunas máquinas de soldadura)
  4. Ondas electromagnéticas de Radio Frecuencia (RF). El intervalo de frecuencias es de 30 Kilohercios a1.000 millones de hercios (=1Gigahercio). (Ondas de radio y televisión, soldadura de plásticos, etc.)
  5. Microondas (MO). Ondas electromagnéticas entre 1 y 300 Gigahercios. (Hornos de microondas, telefonía móvil, etc.)
  6. Infrarrojos (IR). Ondas electromagnéticas entre 300 Giga Hercios y 385 Terahercios (1 Terahercio =1.000 Gigahercios). (Lámparas de infrarrojos, material candente, etc).
  7. Luz visible. Ondas electromagnéticas entre 385 Terahercios y 750 Terahercios. (Iluminación.)
  8. Ultravioleta (UV) no ionizanteOndas electromagnéticas entre 750 Terahercios y 3000 Terahercios. (Lámparas solares, lámparas de detección de taras, lámparas de insolación industrial)
Las Microondas son especialmente peligrosas por los efectos sobre la salud derivados de la gran capacidad de calentamiento que poseen al potenciarse su acción cuando inciden sobre moléculas de agua que forman parte de los tejidos. 
Los aparatos con este tipo de ondas más conocidos son la telefonía móvil, que veremos posteriormente, y los hornos microondas, estos últimos, no podrían originar niveles de radiofrecuencias muy elevados ya que están sujetos a normas estrictas de calidad que limitan las fugas de radiación, el problema fundamental se genera en los alimentos que calentamos.
Antes de ver como nos podemos proteger de estas radiaciones, señalar que el único criterio preventivo eficaz es el aumento de la distancia a la fuente de radiación; esta es la única medida preventiva efectiva, ya que la exposición a radiaciones disminuye rápidamente a medida que aumenta la distancia entre el foco emisor y el individuo

Mediciones y medidas preventivas

1. Instalaciones eléctricas correctas.

La instalación eléctrica comercial que venden las compañías para las viviendas es de polaridad alterna que cambia 50-60 veces por segundo, por ello, los campos eléctricos y electromagnéticos que se producen en los cables vibran a una frecuencia de 50-60 hertzios. En estado de vigilia nuestro cerebro genera ondas electromagnéticas a 25, 50, 100 y 200 hertzios, en estado de relajación 8, 12 hertzios y en sueño profundo puede llegar a 4 hertzios; cualquier persona que pase 8, 10, 12 o 24 horas bajo la acción de 50-60 hertzios, lógicamente no puede experimentar un estado de relajación.
Como consecuencia, los problemas que se nos pueden plantear, no radican en la exposición a frecuencias y dosis altas, sino en exposiciones prologadas; por lo tanto, y teniendo en cuenta que el 80% de nuestra vida la pasamos en lugares cerrados, es fundamental que nuestros hogares y edificios en los que trabajamos dispongan de una correcta instalación eléctrica y en la medida que podamos, de una buena ubicación (alejados de antenas o líneas de alta tensión).

Cableado 
En una correcta instalación, el cableado que pasa por el interior de las paredes genera un campo eléctrico que es absorbido y derivado a tierra; esto no ocurre en determinadas instalaciones bien por su antigüedad o por su ejecución incorrecta.

  • La primera medida que hemos de tomar, será comprobar que la instalación eléctrica no emite más radiaciones de lo estrictamente necesario y que las tomas de tierra funcionan bien. Para esto, existen en el mercado un gran número de aparatos de comprobación, como son los medidores de tomas de tierra, comprobadores de fase, comprobadores de enchufes etc.; son aparatos sencillos que se manejan fácilmente, aunque podemos necesitar de ayuda profesional para interpretar los resultados
  • Si tenemos sospechas de la calidad de la instalación, deberíamos realizar una prospección ocular, ya que a veces, en instalaciones antiguas, las tomas de tierra ni siquiera existen en determinados puntos del circuito; en algunas ocasiones es el aislamiento del conductor el que está deteriorado. Debemos de saber que los colores de los cables están normalizados por la norma UNE 20434 y son los siguientes:
A veces nos encontramos cableado que pasa por el exterior de las paredes (regletas, alargaderas etc.), el campo que genera esta situación, además de afectar a las personas con cierto grado de sensibilidad, carga el mobiliario y los objetos circundantes de electricidad estática. Si no podemos evitar estos elementos, al menos hemos de tomar las siguientes precauciones:
  • Evitar o disminuir el número de alargaderas en las estancias, es preferible conducir el cableado por regletas realizadas con material especial. 
  • Utilizar alargaderas de protección existentes en el mercado. 
  • Alejarnos de la fuente que genera los campos unos 60 cm. 
  • Si tenemos cableado suelto evitar que este transcurra por debajo y patas de las mesas sobre todo si estas son metálicas. 
  • Si nos encontramos con múltiples cables en las mesas de trabajo, la solución más efectiva es la protección, sobre todo si se unen varios factores como una deficiente instalación o una sensibilidad especial a los campos; para la protección, encontramos gran variedad de productos como tapetes de tela y material antiestático como el caucho; después es conveniente conectarlos a tierra.
  • Colocación de determinadas plantas que reducen significativamente el efecto de las emisiones. 
  • Para casos especiales, disponemos de los Desacopladores o Desconectores de red, son componentes electrónicos que van conectados al cajetín de fusibles o seguros automáticos de la red eléctrica de la vivienda y desconecta los circuitos de la red eléctrica correspondientes a los dormitorios u otras habitaciones cuando no se está utilizando la electricidad.
  • En los elementos que no podemos controlar en la instalación general, se pueden colocar tomas de tierra independientes, se comercializan de varios tipos, generales y especificas para aparatos como ordenadores etc.; las generales deben ser colocadas por un profesional

  • Hemos de comprobar que los transformadores urbanos, líneas de alta tensión, tendidos eléctricos o antenas de telecomunicaciones cumplen la distancia recomendada a los edificios; como veremos seguidamente las recomendaciones se incumplen reiteradamente en el caso de las antenas de telefonía móvil, la mayoría de las cuales se encuentran "camufladas" en las ciudades.

2. Medidas generales

Antes de describir las medidas generales para paliar la contaminación electromagnética en las viviendas y edificios en general, recordar e insistir en la importancia de emplear materiales naturales en la construcción, aislamiento y mobiliario de nuestras viviendas; en muchos casos, empleamos sofisticados y costosos sistemas de protección, cuando con una buena construcción y medidas correctas de ventilación, funcionamiento y ubicación del mobiliario el problema se podría resolver con facilidad.

Las radiaciones electromagnéticas de baja frecuencia como la red eléctrica, los electrodomésticos, transformadores etc., no tienen porqué ser significativas si se toman las medidas expuestas anteriormente; sin embargo algunos electrodomésticos (como frigoríficos) y aparatos electrónicos generan campos eléctricos y magnéticos aunque estén apagados.
  • No colocar aparatos eléctricos o electrónicos en las mesillas de noche ni cerca de las camas: lámparas halógenas o fluorescentes, radio-relojes o despertadores eléctricos y mucho menos “móviles cargándose”.
  • El aparato eléctrico más próximo debería colocarse al menos a 1 metro de distancia de la cama. 
  • No colocar teléfonos inalámbricos, móviles o equipos WiFi en los dormitorios. 
  • Hay que comprobar que existe en la habitación contigua a la cabecera de la cama (otra estancia, el exterior, otra vivienda, etc.).
En la habitación contigua a la cabecera de la cama, puede haber equipos electrónicos o eléctricos que emiten CEM que atraviesan la pared; si estos aparatos existen en la casa del vecino, debemos de cambiar la ubicación de la cama; si nuestro cabecero da a la calle, comprobaremos si hay antenas de telefonía móvil u otras fuentes de radiación.
  • Evitar colocar, frigoríficos, lavadoras, microondas, hornos, calderas, cocinas de inducción o vitrocerámicas contiguos a los dormitorios, la pared puede permitir el paso de sus radiaciones. 
  • Cambiar los televisores y monitores de tubo por los planos. 
  • Evitar el uso de mantas eléctricas
  • Reducir o limitar la utilización de hornos microondas.
  • Ventilación de la vivienda al menos media hora para eliminar el exceso de iones positivos.
  • Desconectar de la red, todos los aparatos eléctricos posibles por las noches.
Las bases de teléfonos inalámbricos, la telefonía móvil, telefonía inalámbrica, Wifi, WLAN, etc. son radiaciones de alta frecuencia.
  • La base de carga de la mayoría de teléfonos inalámbricos emiten radiaciones constantemente por encima de cualquier otra fuente; estas bases, al igual que el router se deben situar en lugares alejados de las estancias principales (un lugar adecuado para colocarlos podría ser el recibidor). 
  • Lo mejor es apagar el router WiFi durante la noche.
Otras formas de mitigar el efecto de las radiaciones son las relacionadas con la ropa, mobiliario, decoración etc.
  • Utilizar calzado con suelas conductoras. 
  • Evitar prendas de vestir sintéticas. 
  • Evitar colchones de muelles y camas articuladas eléctricas. 
  • Colocar en lugares de gran concentración, plantas de limpieza de radiaciones y purificación del aire 
  • Pasar el menor tiempo posible en lugares cerrados con aire acondicionado y materiales artificiales.
  • Evitar el uso de materiales sintéticos y plásticos: moquetas, alfombras, tarimas, muebles y encimeras con materiales plásticos y laminados; estos materiales aumentan la electricidad estática ambiental.
En cuanto al exterior, poco podemos hacer con lo que nos encontramos en el entorno de nuestra vivienda; en el caso de que vayamos comprar o alquilar es importante revisar el entorno:
  • No debe haber líneas de alta tensión al menos a 150 metros. 
  • Comprobar la existencia de transformadores eléctricos justo al lado o debajo de la vivienda 
  • Comprobar la existencia de antenas de telefonía móvil, antenas Wi-Fi públicas o privadas, radares, repetidores de televisión y radio, etc. Es posible que estén camufladas. 
Para casos muy especiales, existen en el mercado todo tipo de productos, pinturas, cortinas, telas, mallas, chapas, etc.
En todos los edificios y viviendas se pueden realizar estudios y prospecciones globales de todas las radiaciones, el procedimiento a seguir:
  • Identificar las radiaciones y cuantificar la intensidad.
  • Evitar y/o reducir las fuentes radiantes.
  • Reducir la intensidad a la exposición.
3. Telefonía Móvil

El hecho más básico sobre la telefonía móvil, antenas, Wi-Fi y WiMax (internet inalámbrico), ordenadores inalámbricos, telefonos móviles, teléfonos sin cable (portátiles) y sus bases es que.emiten radiación de microondas.

En vista de la rápida proliferación de investigaciones sobre la influencia en la salud a corto plazo de estas radiaciones y la aparición casi a diario de regulaciones y normativas, no es de extrañar que en poco tiempo tengamos “alguna sorpresa” en cuanto a las consecuencias de utilización de estos aparatos; no olvidemos que el tabaco, que se consume desde hace siglos, tiene hoy día unas restricciones de uso derivada de la comprobación de su toxicidad, impensable hace unas décadas.

La normativa mundial se basa en criterios dispares y, por tanto, establece límites muy diferentes de un lugar a otro; a esto, se une el incumplimiento reiterado de las recomendaciones por parte de las compañías de telecomunicaciones.
Al margen de las normativas, algunos países están aplicando el principio de precaución, rebajando los límites y obligando a fabricantes y operadoras de telecomunicaciones a reducir las emisiones de radiación electromagnética. Los límites actuales son cuestionados desde muchos ámbitos dado lo elevado de sus valores.
En la siguiente tabla, encontramos las especificaciones de la Directiva Europea, sobre los valores máximos de densidad de potencia S (W/m2 y V/m) en telefonía móvil:


 900 MHz
 1800 MHz
 DIRECTIVA 2004/40/CE
 22,5 W/m2
45 W/m2 
 España
4 W/m2
9 W/m2 
 Rusia, Bulgaria, Italia (lugares sensibles)  y Polonia
6 V/m
0,1 W/m2 
 París (lugares ocupados)
0,01 W/m2  
 Liechtenstein y todo Salzburgo
0,6 V/m
0,001 W/m2 
 Salzburgo (lugares ocupados)
 0,06 V/m
0,00001 W/m2 

La legislación española establece unos límites que permite emitir a una frecuencia de por ejemplo 1800 MHz, que es la que usan los teléfonos móviles GSM, 9 veces más radiación que en los espacios abiertos de Italia, 90 veces más radiación que en Rusia, Bulgaria, Polonia o el interior de las viviendas de Italia, 900 veces más radiación que la permitida en el interior de las viviendas de París, 9.000 veces más radiación de la permitida en Liechtenstein o 90.000 veces más radiación que en Salzburgo; sinembargo, nadie puede pensar que la cobertura de telefonía móvil o las conexiones a internet son deficientes en estos países.

La Sociedad Española de Protección Radiológica ha emitido recomendaciones para reducir las exposiciones a la radiación generada por los móviles, como por ejemplo:
  • En los sitios donde existe legislación al respecto, se exige que el valor de la SAR (tasa de absorción específica) no supere los 2 vatios por kilogramo de tejido expuesto; este valor cuantifica el nivel de absorción cuando el teléfono es utilizado en contacto directo sin auriculares. 
  • Utilizar auriculares para que el teléfono pase el menor tiempo posible junto a la cabeza 
  • Usar siempre el móvil en zonas de buena cobertura, en zonas de mala cobertura, el teléfono se ve obligado a emitir con mayor potencia para poder mantener la conexión con la base, parte de esta elevada potencia es absorbida por nuestro cuerpo. 
  • No acercar el teléfono a la cabeza hasta que se haya realizado la conexión, es durante los primeros segundos cuando el teléfono lanza un pico de emisión de alta potencia para localizar la estación base; después se estabiliza 
  • No cubrir con la mano el teléfono mientras hablamos, ya que ésta absorberá una parte significativa de la emisión y obligará al teléfono a aumentar su potencia y de este modo la cabeza se verá expuesta a una potencia mayor. 
  • Alejar el teléfono de implantes electrónicos, la señal puede causar interferencias y disfunción en los aparatos. 
  • Evitar las llamadas si nos desplazamos a alta velocidad, en esta situación el teléfono debe ir estableciendo conexiones con las diferentes antenas que se encuentra a su paso, cuando sale de la zona de influencia de una estación base, se lanza una emisión de plena potencia para buscar la siguiente estación. 
  • Se recomienda no tener el Bluetooth ni el Wi-Fi del móvil conectado si no se está utilizando 
  • Para casos en que teléfono se use bastantes horas al día existen en el mercado, fundas anti-radiación para proteger al usuario mientras habla.
NORMATIVAS

Las normativas se caracterizan por basarse en criterios dispares y, por tanto, establecer límites diferentes en cada país..
En altas frecuencias no existe unificación de criterios y casi ningún país respeta los niveles máximos recomendados por la Convención de Salzburgo de 1998; en cuanto a bajas frecuencias, la mayoría de los países adoptan valores por encima de la norma SBM-2008 del Institut für Baubiologie und Oekologie, organismo alemán que lidera la investigación sobre la relación entre contaminación por factores físicos, químicos y biológicos y su influencia en la salud.

Valores límites vigentes actualmente en el mundo respecto a altas frecuencias:
Valores límites para bajas frecuencia:

Generales

El Real Decreto1066//2001, aunque ya obsoleto ante estudios como los del Informe BIOINITIATIVE y la Resolución de Londres (2007), establece unas condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas; la Directiva 2004/40/CE del Parlamento Europeo establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la exposición de los trabajadores a riesgos derivados de los agentes físicos (campos electromagnéticos).

Legislación específica

RADIACIONES IONIZANTES
El Real Decreto 783/2001, de 6 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes tiene por objeto establecer las normas relativas a la protección  contra los riesgos que resultan de las radiaciones ionizantes, de acuerdo con la ley Ley 25/1964, de 29 de abril, sobre Energía Nuclear. El Reglamento se aplica a todas las prácticas que impliquen un riesgo derivado de las radiaciones ionizantes que procedan de una fuente artificial, o bien, de una fuente natural de radiación cuando los radionucleidos naturales son o han sido procesados.

Otras normativas respecto a radiaciones ionizantes:
En España, el Consejo de Seguridad Nuclear es el responsable de proteger a los trabajadores, la población y el medio ambiente de los efectos nocivos de las radiaciones ionizantes, de acuerdo a la Ley 15/1980, de 22 de abril, de creación del Consejo de Seguridad Nuclear 

RADIACIONES NO IONIZANTES

Ámbito laboral
La Directiva 2004/40/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 29 de abril de 2004 sobre las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la exposición de los trabajadores a los riesgos derivados de los agentes físicos (campos electromagnéticos) (decimoctava Directiva específica con arreglo al apartado 1 del artículo 16 de la Directiva 89/391/CEE) establecía que para el 30 de abril de 2008 los Estados Miembros deberían haber adoptado los límites que en ella se recogían , pero debido a la presión de determinados sectores, esta fecha se aplazó hasta el 30 de abril de 2012, tras la aprobación de la Directiva 2008/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de23 de abril de 2008, por la que se modifica la Directiva 2004/40/CE.


Resto de los ámbitos
Castilla-La Mancha
LEY 8/2001, de 28 de junio, para la Ordenación de las Instalaciones de Radiocomunicación enCastilla-La Mancha.
Navarra
LEY FORAL 10/2002, de 6 de mayo, para la ordenación de las estaciones base de telecomunicación por ondas electromagnéticas no guiadas en la Comunidad Foral de Navarra.

Para entender estos textos hay que saber que las restricciones de la exposición a los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos variables en el tiempo, basadas directamente en los efectos sobre la salud reciben el nombre de «restricciones básicas». Dependiendo de la frecuencia del campo, las magnitudes físicas empleadas para especificar estas restricciones son la intensidad de campo eléctrico (E), la densidad de flujo magnético (B) o la densidad de potencia (S).
Los límites establecidos siempre deben estar referidos a una determinada frecuencia. No es lo mismo tener una intensidad de campo eléctrico de 100 V/m a una frecuencia de 10 Hz, a 50 Hz que a 1 GHz. 
Hay que tener precaución con algunos medidores de uso personal que están en el mercado ya que pueden ofrecer un valor sin indicar a que frecuencia se obtiene.
  
Instituciones europeas
ORGANISMOS IMPLICADOS EN LA LEGISLACIÓN Y NORMATIVA SOBRE EXPOSICIÓN A RADIACIONES