sábado, 9 de octubre de 2010

YAZD. EL CONTROL CLIMÁTICO DE LAS CIUDADES DEL DESIERTO IRANÍ

Siempre me ha interesado y es algo que considero fundamental, el hecho de que se conozca y se entienda de una manera clara, como la inmensa mayoría de los avances tecnológicos en el campo del control climático tienen su base en los principios pasivos de la arquitectura ancestral y nuestra tecnología actual lo que hace simplemente es aplicar estos principios.
Actualmente, algunos profesionales de la arquitectura presentan sus proyectos como “bioclimáticos” en un afán de erigirse como abanderados de la modernidad ecológica; yo misma he empleado en más de una ocasión el término de “arquitectura bioclimática” para definir algunos de mis proyectos. Con el paso del tiempo he comprendido que hacer una arquitectura lógica y sensata no tiene porqué etiquetarse y máxime si entendemos que los primeros invernaderos lo desarrollaron los romanos, que el acceso al sol se hizo un derecho legal bajo el Código de Justiniano en una ley aprobada en el siglo VI d.c., que en la antigua Pompeya las casas patios se regían por ordenanzas que controlaban la masa térmica, o que los primeros techos verdes son los Jardines Colgantes de Babilonia.
Desde el auge de los acondicionadores de aire después de la Segunda Guerra Mundial, los arquitectos comenzaron a alejarse de las técnicas de enfriamiento pasivas y empezamos a ver las cajas cerradas de hormigón sustituyendo los sistemas de ventilación de la arquitectura vernácula.


Los edificios en las regiones desérticas iraníes siempre fueron construidos de acuerdo a las condiciones climáticas específicas del lugar; trampas de aire, techos arqueados, depósitos de agua, bóvedas, arcos, estanques y lechos de agua, se convierten en refrigeradores que controlan eficazmente la temperatura en el interior de las construcciones.
En el marco de estas ciudades desérticas, se encuentra la ciudad de Yazd, provincia de Irán que ocupa un área de 72,342 kilómetros cuadrados, y colinda por el norte y el oeste con Isfahan y con los desiertos de Kavir-e-Loot,Kavir-e-Namak y Dasht-e- Kavir; su situación unida a la poca precipitación pluvial dan a la provincia un clima extremadamente árido. La diferencia de temperatura día-noche es muy grande y el aire tiende a ser muy seco todo el día.
Yazd, localizada en la parte central de Irán, se considera una especie de oasis en medio del desierto, siendo una de las ciudades persas más antiguas, y su arquitectura, una de las más tradicionales de la zona.
El análisis de los elementos arquitectónicos de la ciudad de Yazd representa una referencia para entender el funcionamiento climático de las ciudades del desierto.

Calles estrechas e irregulares y altos muros de adobe, contribuyen a que estas ciudades puedan soportar las temperaturas extremas del lugar. Los edificios están interconectados unos con otros y cerrados todos ellos por altos muros de adobe que además de protegerlos de los rayos solares, permiten ampliar los espacios habitables situando los pisos por debajo del nivel de la calle y evitando así que la planta superior sobresalga del muro perimetral. El entorno de la ciudad está completamente cerrado para evitar que los fuertes vientos y tormentas penetren en ella y sus calles principales se enfrentan a la dirección del viento.
Los altos muros maximizan la sombra en el suelo y el calor de la luz solar directa se minimiza con pequeñas ventanas que no se enfrentan al sol.
Tipológicamente los edificios se estructuran alrededor de un patio interior central con cúpulas que cubren zonas interiores de piscinas o lechos de agua que servirán para enfriar el aire y contribuir a la refrigeración de la casa.



Los muros y techumbres se recubren con una mezcla de lodo y paja aunque las cúpulas se suelen realizar de ladrillo para su mayor protección externa.
Los pisos están semienterrados o enterrados (siempre por debajo del nivel de la calle) y la adaptación al clima se integra realizando una vida regida por las estaciones: de esta forma los habitantes de la casa utilizan diferentes lugares durante el día o la noche, o bien durante el invierno (lado sur) y verano (lado norte, bodega y techo).
El uso común de formas curvas, cúpulas y bóvedas en todas sus variantes viene determinado por su geometría que no permite un calentamiento mayor al no incidir los rayos solares perpendicularmente sobre toda la superficie.
El concepto de “la arquitectura hacia dentro” y en el empleo de elementos arquitectónicos como malqafs, badgires, mashrabiyas, salsabil, taka, iwan, shaan, son la base de los logros bioclimáticos conseguidos en estas edificaciones.
Desde el Kabishkan, o ático,  se suele controlar toda la casa y generalmente se van construyendo como “nidos” en las cuatro esquinas del patio interior.

Pero quizá, los elementos más característicos y que confiere un sello distintivo del lugar son los malqafs y badgires, torres o captadores de viento que se elevan sobre las cubiertas presentando un fascinante paisaje de chimeneas. Estas trampas de aire o torres de viento, que se vienen utilizando en esta región desde el año 3000 a.d.c., son dispositivos arquitectónicos tradicionales persas realizados para crear ventilación natural en los edificios.
Las trampas de aire existen en la mayoría de las casas y se erigen como elementos simbólicos que representan la personalidad y estatus del dueño de la casa diferenciándose unas de otras por su tamaño y decoración. Es algunas regiones donde la elevación del viento es diferente podemos ver trampas de aire en distintas altura de la casa.

El captador de viento puede funcionar por varios métodos, En el más común, la badgir, es una estructura con forma de chimenea situada por encima de la casa con huecos que se abren o cierran en función de la dirección de los vientos que son aspirados hacia dentro; un lecho de agua proporcionado por qanats en la parte inferior hace que el aire se enfríe antes de ser distribuido por toda la casa. En las casa antiguas, se disponía de bancos realizados de ladrillo y cubiertos por alfombras alrededor del lecho de agua y este era el lugar donde los habitantes pasaban las horas más calurosas del día.


El aire entra por los huecos de la torre, en la parte inferior existe otra cavidad con agua, la diferencia de presión entre la zona alta y la baja produce que el aire circule de arriba abajo humedeciéndose por el agua de la parte inferior
El principio de funcionamiento de la trampa se basa en el cambio de la temperatura del aire y la diferencia de peso dentro y fuera de ésta, que impulsando a modo de succión, hace que el aire fluya en el fondo o en la parte superior. La circulación del aire en varios puntos del edificio se ajusta al abrir o cerrar las trampillas.
El espesor de las paredes, las torres o trampas de viento y la correcta dimensión de los orificios en las viviendas son los elementos claves para conseguir el sistema de control climático.
El manejo correcto de estas chimeneas no solo cambia la temperatura del aire sino también su humedad generado por el depósito de agua situado en la parte inferior de la trampa
En un ambiente sin viento o una casa sin agua, un captador de viento funciona como una chimenea solar Se crea un gradiente de presión que permite que el aire caliente menos denso viaje hacia arriba y escape por la parte superior.

Y a partir de aquí, de estos principios, toda una "arquitectura del viento", desde grandes edificios como la "Torre Turbina" en Tokio de Richard Rogers, hasta pequeños artilugios comerciales para generar energía.

viernes, 13 de agosto de 2010

LA ARQUITECTURA DE PAPEL


Los materiales derivados de la celulosa como papeles, cartones, libros, etc., son la base de muchos e interesantes proyectos en el campo de la arquitectura, el paisajismo y la escultura. Quiero destacar algunos ejemplos en cada una de estas artes que no son más que una pequeña parte de lo que en la actualidad se ésta realizando con este material. 
Arquitectura: la obra del arquitecto japonés, Shigeru Ban. 
Paisajismo: “El Jardín de la Connaissance”, proyecto presentado por el paisajista berlinés Thilo Folkert en colaboración con el canadiense Rodney Latourelle en el Festival Internacional de Jardines de Metis, Quebec. 
Escultura: “Escáner”, obra de Matei Kren en el Museo de Arte Moderno de Bolonia. 
Mucho se habla de arquitectura sustentable, clima, reciclaje, materiales ecológicos etc. En Japón, el arquitecto Shigeru Ban, lleva décadas realizando estructuras (para obras efímeras o permanentes) de tubos de cartón. El cartón es un material barato y fácilmente reemplazable, además, los tubos pueden fabricarse de longitud, diámetro y grosor que se deseen, pero al no haber sido utilizados nunca como elemento estructural, Shigeru Ban, tuvo que empezar realizando pruebas de resistencia del material hasta obtener las autorizaciones pertinentes para poder emplearlo en la construcción. 
La obra más representativa de éste arquitecto fue el pabellón de Japón en la exposición Hannover 2000, donde el objetivo era mostrar el desarrollo sustentable en unos pabellones que justifiquen desde el punto de vista ecológico el aporte de materiales nuevos, ya que éstos se desmontarían 6 meses después de su inauguración. El cartón empleado en el pabellón fue recogido en Alemania y reciclado al finalizar la exposición. 
Pero al margen de ésta obra, la trayectoria y los proyectos de Shigeru Ban, merecen un repaso: 
Escuela Primaria. Hualin, Chengdu, China, 2008. Fue un proyecto de colaboración entre las universidades japonesas y chinas que participaron en el diseño y la construcción de aulas temporales en las escuelas afectadas por el terremoto de Sichuan en mayo del 2008. Estas instalaciones se construyeron con tubos de papel, material barato, reciclable, reutilizable y fácilmente disponible en la zona. Alrededor de unos 120 voluntarios japoneses y chinos trabajaron en la construcción desarrollando métodos sencillos y planes adaptados a personas no cualificadas. Se construyeron tres edificios (nueve aulas) que se terminaron en nueve días aproximadamente.
Puente. Remoulin, Francia, 2007. Diseñado como evento de verano para la temporada turística, cerca de Pont du Gard, acueducto romano en Nimes (Francia), declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Los arcos del puente de tubos de papel son de la misma dimensión que los del piedra de Pont du Gard, para darle armonía al conjunto.

Salón de usos múltiples. Odawara, Kanagawa, Japón, 1990. Encargo del gobierno de Odawara para conmemorar el cincuentenario del municipio; en principio se pensó en un edificio de madera que se descartó por problemas de presupuesto y plazo. En el espacio de 1300 m2 se emplearon 330 tubos de papel de 525mm de diámetro, 15mm de espesor y 8m de largo. En los espacios entre tubos se coloca vinilo transparente para filtrar la luz natural.
Biblioteca de un poeta. Zushi, Kanagawa, Japón, 1991. Construida en el anexo de una vivienda, en opinión de su propietario “una biblioteca de papel es lo mejor para alojar libros de papel”. Los tubos son ligeramente más pequeños que los utilizados en Odawara. Los techos de las estanterías laterales de la sala son estructuralmente independientes de los tubos de papel y vuelan sobre el piso absorbiendo la carga horizontal. Las estanterías con material aislante y acabado exterior fueron fabricadas en un taller.
Casa Libro. Lago Yamanaka, Yamanashi, Japón, 1995. Este fue el primer proyecto en el que tubos de papel fueron autorizados para su uso como base estructural de un edificio permanente. Diez tubos de papel soportan la carga vertical y los ochenta interiores soportan las fuerzas laterales. Las articulaciones cruciformes de madera se sitúan en las bases de las columnas que están ancladas por tornillos a la zapata. Los tubos de papel exterior que rodean al patio están al margen de la estructura y sirven de pantalla. Los tubos de cartón pueden protegerse del agua con un recubrimiento de cera y soluciones de poliuretano, pero en este caso las columnas de cartón se situaron en el interior. En el proyecto se realizaron los cálculos sobre la resistencia a compresión, tracción y flexión de los tubos así como las pruebas de resistencia del cerco de madera que fija los tubos a los cimientos de hormigón y la respuesta a la humedad de los tubos.

Viviendas de carácter temporal. Construidas para victimas de terremotos en Japón, Turquía y la India. 
Kobe, Japón, 1994 . La base está formada por cajas de cerveza y sacos de arena y las paredes con tubos de papel; para el aislamiento se emplea una cinta de esponja impermeabilizante con soporte adhesivo que se encuentran entre los tubos de papel de las paredes. La unidad es fácil de desmontar y sus materiales son fácilmente eliminados o reciclados. 
Kaynasli. Turquía, 2000. Basado en el refugio de Kobe, se aplicaron algunas mejoras para encajar en la zona geográfica de Turquía. Las dimensiones de las unidades fueron diferentes para adaptarse a las medidas estándar de la madera contrachapada del país; el aislamiento se incrementó insertando papel de desecho triturado dentro de los tubos de las paredes y fibra de vidrio en el techo
Bhuj, India, 2001. Para la base en lugar de cajas de cerveza se utilizó escombros de los edificios derruidos cubierto de barro tradicional, para el techo se aplicó bambú a las bóvedas de crucerías y a las vigas rematado con cañas locales y sábanas de plástico
Cúpula. Osaka-cho, Gifú, Japón 1998. Se construye para alojar trabajos de carpintería de obras de construcción que requieren un recinto cerrado para protegerse de las inclemencias del tiempo pero a la vez es una estructura fácil y autosuficiente en el montaje. Dado que los tubos de papel no podían ser curvos, el arco se dividió en módulos. La estabilidad lateral se logra mediante el uso de madera estructural. Cada panel de madera contrachapada es atravesado por un círculo a fin de permitir el flujo de luz natural a través de paneles de policarbonato ondulados que cubren la cúpula. Para reducir la expansión y contracción de los tubos de papel por la humedad, se impermeabilizan con líquido de uretano. Los extremos de los tubos de papel y las uniones se cierran entre sí para transferir las cargas y reducir los momentos de flexión.

En el otoño de 2004, Shigeru Ban Arquitectos de Europa estableció un estudio temporal en el balcón del sexto piso del Centro Pompidou de París. Su objetivo: la casa del equipo del Centro Pompidou-Metz para la duración del proyecto. El espectacular arco está cubierto con una membrana impermeable de PTFE (Poly-Tetra-fluoro etileno), el mismo material que cubrirá el Centro Pompidou-Metz y se basa en un sistema de costillas cilíndrica, con 29 arcos espaciados a lo largo del edificio. La estructura temporal se divide en diferentes áreas funcionales: hall de recepción, área de trabajo, zona de relajación y talle




 

“El Jardín de la Connaissance”, es la obra que Thilo Folkerts y Rodney Latourelle presentan Quebec en el Festival Internacional de Jardines de Metis 2010.
Thilo Folkerts es arquitecto paisajista, maestro, escritor y jardinero, fundó la oficina 100Landschaftsarchitektur en Berlín en 2007, ha realizado jardines temporales y permanentes en toda Europa; Rodney Latourelle es un artista canadiense, escritor y diseñador, con sede en Berlín. 
Al introducir el libro como un material en el jardín, Jardín de la Connaissance ofrece un marco cultural sugerente al examinar los procesos de transformación inherentes a la naturaleza. Invoca la relación mítica entre el conocimiento y la naturaleza. Los libros se apilan para formar paredes, habitaciones y plazas, y parcialmente se sumergen en la tierra. Su deterioro se ve estimulado por hongos que crecen en descomposición dentro de los libros, ocho variedades de setas se cultivan dentro de los libros lo que acelera el deterioro del paisaje, 
El jardín se convierte en una sala de lectura sensual, una biblioteca, una plataforma de información, una invitación a un reino de provocación del saber.

Matej Kren, considerado uno de los más grandes artistas eslovacos contemporáneos, desarrolla desde los años 90 una serie de intervenciones en varios países del mundo. Su obra “Escáner”, modifica de forma sistemática el espacio del museo y obliga a los visitantes a sumergirse dentro de otro espacio desplazándolo con un vértigo sensorial espectacular, El pequeño espacio dentro del edifico es modificado por una serie de espejos que provoca una alteración y desorientación para desestabilizar el sentido espacial. El espejo se convierte en una herramienta para crear ilusión y poner a los espectadores ante el problema de la percepción. Es imprescindible el significado simbólico del libro, que vincula el papel del envase al conocimiento del contenido.

martes, 20 de julio de 2010

HASSAN FATHY. PRECURSOR DE LA SOSTENIBILIDAD




Descubrí a Hassan Fathy, en 1990, por aquella época empezaba una relación seria con la “arquitectura bioclimática”, hasta entonces solo coqueteos y escarceos temporales me habían unido a ella. El encargo profesional de unos “excéntricos alemanes” que pretendían construirse una gran mansión de tierra cruda en el levante español, despertaron en mí toda clase de dudas sobre el empleo de ése material ¿Cómo lograría sustentar un edificio de barro de dos plantas y tipología abovedada? ¿Cómo calcularía su estructura? ¿Condicionaría mi diseño el material?........ Afortunadamente, llegó el maestro; años después he comprendido que Fathy no sólo me resolvió mis dudas puntuales, se convirtió en un referente en mi vida, me enseño armonía, musicalidad en arquitectura , cultura , economía, medio ambiente, clima , belleza y , sobre todo, la gratuidad, la dignidad y la autoestima del arquitecto.
Actualmente se estima que la mitad de la población mundial, aproximadamente tres mil millones de personas en seis continentes, viven o trabajan en edificios construidos con tierra. Y mientras que el vasto legado de construcción de barro tradicional y vernácula ha sido ampliamente discutido, se ha prestado poca atención a la tradición contemporánea de la arquitectura en tierra.
Hassan Fathy, El Cairo (1900-1989), galardonado con el premio Aga Khan de Arquitectura en 1980 y autor de “Arquitectura para los Pobres” (1969), se puede considerar en la actualidad, ya sin complejos, el máximo precursor de la sostenibilidad.
Violinista consumado, Fathy se mostró siempre receptivo a las posibilidades de composición de las armonías musicales que trasladó a la arquitectura consiguiendo el sentido del ritmo que caracteriza a sus proyectos. Utilizaba una intuitiva mezcla de habilidades musicales y relaciones matemáticas a la hora de proyectar, empleando los cánones del antiguo Egipto.


Se debería distinguir entre la arquitectura ecológica y sostenible, ambas se superponen en algunos aspectos, pero yo diría que la diferencia es que la arquitectura ecológica se refiere a los materiales y efectos de los métodos, mientras que la sostenibilidad se refiere principalmente a ocuparse de los problemas comunitarios y sociales. Los conceptos de “ecología” y “sostenibilidad” tal y como los entendemos hoy día, están claramente presentes en la obra del arquitecto egipcio.
Ecología.- En todos sus proyectos desarrolla un lenguaje basado en materiales, ventilación y sistemas de aislamiento e impermeabilización naturales. Empezó a comprender que, tradicionalmente, la elección de los materiales de construcción se basó en las condiciones exteriores del edificio y no en la imposición de un efecto decorativo; observó la función “bioclimática” de las tipologías más antiguas de Oriente Medio, y comenzó a incorporara a su idioma los aspectos ambientales en relación con los elementos tradicionales. En todas sus obras emplea la refrigeración pasiva con estudios detallados de temperaturas y patrones viento recuperando las masharabiyas, tradicionales contraventanas de celosía de madera. Observó que la madera dentro de las cúpulas decoradas, en la parte superior, no tenían solo una misión decorativa, fueron puestas allí para ayudar a las acometidas de aire más rápido. Toda nuestra investigación sobre la energía solar y chimeneas sofisticadas actuales se basan en éstos principios. Empleando materiales de alta densidad térmica, como el barro o la piedra consigue el máximo control ambiental; sus bóvedas y cúpulas se construyen sin cimbras y utilizando abobe fabricado en la propia obra.

Sostenibilidad. La construcción de la ciudad de New Gourna para realojar a una población itinerante, es un claro modelo de sostenibilidad urbana tanto por el aprovechamiento de la luz natural y los vientos, como por la adaptación del modelo a las necesidades de los ocupantes; Fathy, hace participes a éstos de la construcción de sus propias viviendas.
La tendencia actual de la sostenibilidad proviene de la década de 1970, cuando se marcó el inicio de una toma de conciencia de la arquitectura con el medio ambiente. “Arquitectura para los pobres” de Fathy se publica por primera vez en 1966 en francés, pero no es traducida al Inglés hasta 1973, momento en el que aparece internacionalmente un creciente interés por temas ecológicos. Ian McHarg escribió “Diseño con la Naturaleza” en 1966, fué uno de los primeros en popularizar la idea de las zonas ecológicas o ecoregiones, pero Fathy había estado allí mucho antes que él, diciendonos que cada edificio debe responder a su microclima, su región ecológica y su propio tipo de contexto.

El eterno debate sobre la construcción basada en modelos del pasado promovido por el “movimiento moderno” no ha sido indiferente a la obra de Hassan Fathy;
En este aspecto deberíamos tener una visión histórica. Empezamos en el período comprendido entre los años 1940 a la década de 1960, cuando el proyecto de la modernidad y la arquitectura moderna, que venía desarrollándose desde la década de 1920, llegó al mundo en desarrollo; entonces, el llamado Tercer Mundo, salía de la colonización y comenzaba la búsqueda de nuevas identidades nacionales, a la vez que aspiraban a formar parte de la comunidad moderna de las naciones emergentes. A pesar de la pobreza existente, estos países empezaron a abrazar los símbolos de la modernidad de Occidente, con nuevos edificios en el estilo internacional y nuevos materiales, como hormigón y acero
Recordemos que cuatro años después de “Arquitectura para los pobres” de Fathy, Venturi publicó “Complejidad y Contradicción en la Arquitectura” y a raíz de esto empezaron a aparecer libros sobre la muerte del modernismo comenzando los albores del posmodernismo Este cuestionamiento amplio de la modernidad fue en cierto modo más activo en el mundo en desarrollo, y Fathy encajaba muy bien en ese momento para ser interrogado.
Desde mi punto de vista, Fathy fue criticado en los debates arquitectónicos, porque en éstos momentos el concepto “tiempo” de pronto se volvió importante, y de allí viene la idea de "progreso", y la idea de que alguien detrás de un cierto punto en la línea del tiempo es "tradicional" y no "progresista", mientras que alguien delante de ese punto es "avanzado" o "futurista". Esta división entre el pasado y el futuro nos ha llevado por mal camino. Arquitectura y espacio están íntimamente relacionados con nuestras ideas

El problema es que hoy se desea crear un medio ambiente, y hay dos ambientes en este mundo: el mundo natural, y el entorno artificial. El ambiente creado por el hombre es la huella de la cultura. Podemos hacer que sea un infierno o un paraíso.
El arquitecto egipcio Hassan Fathy murió en 1989, pero dejó un legado de 160 proyectos de construcción que van desde pequeños proyectos a las comunidades a gran escala completa con las mezquitas y las escuelas. Su impacto aún se puede sentir desde Egipto hasta Grecia y hasta Nuevo México, donde en 1981 diseñó la comunidad Dar Ar -Salam . Fathy recibió varios premios por su trabajo, incluyendo el Premio Aga Khan de arquitectura en 1980, y fundó el Instituto Internacional para la Tecnología Apropiada en 1977.
A sus 85 años, comenzó a recibir el reconocimiento internacional, los compromisos generales, y los otros premios que por su trabajo y sus principios durante tanto tiempo había merecido.
En 1985, Hassan Fathy donó toda su colección de dibujos y escritos a el Premio Aga Khan de arquitectura. Para preservar esta colección, el premio organizó una misión fotográfica en El Cairo en el verano de 1988 para documentar la voluminosa colección de dibujos originales. Los archivos Hassan Fathy se encuentran hoy en la Fundación Aga Khan para la Cultura, en Ginebra, Suiza, y en la Universidad Americana de El Cairo. La colección de más de 1.200 imágenes y dibujos en la Biblioteca Digital ArchNet representa la primera vez que la obra de este importante e innovador arquitecto se pone a disposición para una amplia audiencia.